Fue al balón

México, cabeza de serie: ¿realidad o fantasía?

Fantasía. Da gusto que Decio de María, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, diga de forma directa y sin rodeos que la aspiración es lograr que la selección consiga la designación como cabeza de serie en el sorteo que se celebrará el primero de diciembre a un año de la Copa del Mundo Rusia 2018. ¡No más que vámonos despacito!

La selección de Juan Carlos Osorio ocupa en la lista de la FIFA del mes de agosto la posición 14 con 1046 puntos, por debajo de Brasil (calificado), Alemania, Argentina, Suiza, Polonia, Portugal y Chile, aspirantes a ocupar uno de los ocho sitios de privilegio, hasta ahora; y le sumamos a Rusia, como anfitrión y clavado ahí.

Para que México sea cabeza de serie debe vencer a Costa Rica (#21), Trinidad y Tobago (#83), así como a Honduras (#75), que arrojarían puntuación de 1,141, 746 y 797 cada uno siguiendo la ecuación que toma en cuenta puntos ganados por juego, importancia del partido, fuerza del adversario y fuerza de la confederación. Hasta aquí, genial, México hace su chamba y suma lo máximo a que se puede aspirar.

El problema radica en que todas las selecciones que están por encima de México, incluidas las no Top Ten como Colombia (8), Bélgica (9 y clasificada), Francia (#10), España (#11) Italia (#12) e Inglaterra (#13), afrontarán de aquí a octubre o noviembre rivales que otorgan más unidades por triunfo en sus respectivas eliminatorias. ¿Le entendió? Yo sí, y está cabrón.

No estaría mal aterrizar en la lógica; el Top Ten está al alcance, pero difícilmente México se meterá entre los mejores siete del mundo cuando el sorteo se lleve a cabo. Sin embargo, si Argentina, Suiza, Polonia o Colombia se complicaran (o todas juntas), Decio podría celebrar con caviar de beluga en blini, acompañado con vodka en un cruzado con Putin y en el Kremlin. 

hector.gonzalez@milenio.com

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