Fue al balón

La llegada del "Cubo" Torres a Cruz Azul

Nada justifica contratar a un delantero, por muy mexicano que sea, con registro de cero goles en un año. La radiografía del rendimiento de Érick Torres con el Houston Dynamo de la MLS indica que un equipo como Cruz Azul no piensa en la excelencia deportiva, sino en favorecer a otros intereses, cuáles, a saber.

Luego de siete fechas Cruz Azul es 12 de la clasificación, con ocho puntos, la mitad de lo que tiene el líder Tijuana, nada espectacular ni irremontable, aunque el panorama se complicará si en la reanudación de la Liga el América gana.

El de Tomás Boy está entre los cinco equipos con peor producción goleadora, no promedia ni un tanto por juego (6/7), comparable con Necaxa, pero mejor que Santos (4), Chiapas (4) y León (3), los sotaneros.

Después del América, La Máquina afrontará juegos ante Chiapas, Toluca, Tigres, Veracruz, Morelia, Puebla, Chivas, Pachuca y León; de seguir la tendencia, sacar punto por juego no le alcanzará para Liguilla y sí para ponerle fin al incierto proyecto Boy.

Ese es el contexto que toca a los cruzazulinos, con más vacíos que soluciones concretas, la llegada del Cubo Torres se suma a lo ya enrarecido y no veo cómo el muchacho pueda hacer una diferencia.

El domingo platiqué con el director deportivo Eduardo de la Torre y lo cuestioné: ¿Por qué el Cubo? Reviró: “Te respondería con otra pregunta, ¿por qué no?... No anota.

El Yayo: “Si en estos momentos estuviera en gran nivel, sería imposible traerlo, por el costo. Coyunturalmente es una gran oportunidad para ambos, club y jugador. Todo lo que se comente está en el terreno de la suposición y en futbol muchas veces falla”.

Así las cosas, se entiende que por su bajo costo, gracias a su condición (momentánea) de mal delantero el Cubo llegara a un grande de México, pero no se comprende que sea Cruz Azul el que guste de protagonizar esos ridículos. Piénselo. 

hector.gonzalez@milenio.com

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