Fue al balón

Kuri, los Yunes y otros violentos del futbol

Me remito al boletín 174 del jueves 16 con el que se anunció el operativo acordado en la junta de seguridad para el partido Veracruz-Tigres: “… más de mil elementos vigilarán las instalaciones e inmediaciones del estadio con la finalidad de resguardar a todos los asistentes”; más adelante… “motivo por el que el operativo dará inicio desde las 16:30 con estrictas medidas para salvaguardas la integridad de quienes se den cita”.

Para lograr tales garantías, se dispusieron de “los elementos de la policía naval, protección civil del estado, el C4, representantes del IPAX (auxiliar), gente de seguridad privada y Ministerio Público; además de la policía federal, bomberos y tránsito”.

Se cuidó todo, hasta se contaría con “el apoyo de ambulancias totalmente equipadas con sistemas de terapia intensiva”. ¿Entonces qué falló? ¿Por qué decenas o un centenar de aficionados de Veracruz y Tigres se masacraron en la tribuna?

Dos cosas por observar. Primero el evidente enfrentamiento político entre entidades, porque leo al presidente municipal de Boca de Río, Miguel Ángel Yunes Márquez advertir que la seguridad dentro del estadio es cosa del empresario. ¿Y si se están matando, no es también asunto de la autoridad?

Luego, oigo y leo a Fidel Kuri (además, diputado federal), a su vez, culpar a aquél porque “me manda inspectores del Ayuntamiento”, pero “no manda policías”; de paso, también un raspón al gobierno estatal, que preside su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, porque “el gobierno del estado anterior (el fugado Javier Duarte) apoyaba mucho con seguridad en lo que era afuera del estadio”. Acusaciones que también es violencia.
Haciendo a un lado la paja, porque en el fondo son dichos para rehuir de responsabilidad, echándole ganas se pueden sentar a revisar los videos del circuito cerrado, que sí hay en el Pirata, para empezar a exhibir y denunciar a los otros violentos del futbol.  

hector.gonzalez@milenio.com

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