Fue al balón

La injusticia con Dorados

El actual sistema para definir el equipo que desciende es tan injusto como liberar a un condenado en medio del océano; no hay de dónde se agarre para sortear la aventura sin acabar ahogado.

Cuando dicho sistema se adoptó se hizo con la sola intención de proteger a los clubes con más años y tradición, los que no tienen que pagar derecho de piso y los que, en su momento, se quisieron blindar para no tener que lidiar con algo tan terrible como el descenso a lo que hoy se le llama Ascenso MX.

Con tan solo ese fin el artículo 24 del Reglamento de Competencia de la Liga MX quedó así: “De los 18 clubes participantes descenderá al Ascenso MX el club que obtenga el cociente más bajo sumando los siguientes torneos: Apertura 2013, Clausura 2014, Apertura 2014, Clausura 2015, Apertura 2015 y Clausura 2016”. Es decir que se toman en cuenta los recientes seis torneos, incluyendo el que se juega, resultando que el cociente obtenido de dividir puntos entre juegos perjudica más de lo que beneficia al equipo recién llegado a la Primera División, puesto que no solo debe intentar adaptarse fast track a un nuevo escenario, sino también a un sistema de puntaje adverso y cargado en su contra.

Lo más justo, y adecuado si no fuera porque hay clubes que rehúyen y evitan la competencia frontal y directa, es que como en el primer mundo del futbol descienda el que acabe último en la tabla general, así de fácil, así de claro; lo malo para Dorados es que incluso por este método también diría adiós, como será.

Remate la guillotina hecha reglamento: “El cociente que se obtenga será con cuatro decimales. La manera de obtener el cociente es dividiendo la suma de puntos totales obtenidos en los torneos ya mencionados, entre la suma de partidos jugados en los torneos referidos”; todo un rebuscado para seguir salvando a los miedosos llamados clubes grandes.   

 

hector.gonzalez@milenio.com

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