Fue al balón

El capitalismo salvaje de ChivasTV

De Juan Villoro es la reflexión de que el futbol está abierto a sorpresas que perjudican nuestro ánimo, y esto es en parte porque decidir irle a un club también es hacer una elección de cómo pasarla los fines de semana (él escribió "los domingos", en 'Dios es redondo'), en lo que tiene razón.

Es el caso de ChivasTV. Puedo asegurar que ningún aficionado rojiblanco advirtió, primero, que los precios para ver la temporada del equipo serían ni cercanamente a los anunciados por el CEO de Omnilife, José Luis Higuera; segundo, habrá los que a estas alturas ni siquiera creían que pagarían algo. Y puedo entender la sorpresa que todo esto les ha provocado.

Se trata de precios por derechos de recepción de la señal de la plataforma de medios del equipo más mediático y popular de México, precios que se presentaron sin explicar contexto ni exponer contraste, ¿por qué eso y no más bajos o más altos?

Tampoco sabemos, luego de semanas de esperar el día del lanzamiento, ¿si habrá reembolso cada que la señal se caiga, como hoy?, ¿qué calidad de Internet resiste mínimamente esta plataforma, para saber si con mi Wifi vale la pena contratar o mejor cambio de compañía?

Tampoco se discriminaron tarifas, ¿es pareja o los negocios pagarán más? ¿Qué con los bares, los restaurantes, qué con los demás medios que consignan los partidos?

Son muchas preguntas y solo una respuesta: ¡paga! Demasiadas interrogantes aún para la expectativa que generó una conferencia de la que rescato fallas técnicas y la molestia en redes sociales por parte de los aficionados rojiblancos, que al día de hoy saben poco más que ayer.

Desde luego que no están locos quienes apuestan por esta novedosa forma de ver el futbol, no si registramos el dato de que en México hay 68 millones de internautas y que de esos el 36 por ciento no se despegan, salvo un accidente, de sus dispositivos móviles, a los que principalmente apunta ChivasTV, lo que lo hace pionero en México y tiene el necesario reconocimiento por ello.

Sin embargo, habría que rastrear cuántos de esos internautas son fieles chivas, tanto como para migrar y pagar por lo que antes era gratis; y, claro, de éstos cuántos le pone a su smartphone más allá de los 20 pesos de saldo en el Oxxo, como para imaginar que tranquilamente le van a confiar 2750 por 17 juegos de local (año deportivo) al capitalismo salvaje de ChivasTV a cambio de quién sabe qué.