Fue al balón

Que no se haga la Copa Centenario

A escasos nueve meses de su virtual celebración, la Copa América Centenario no tiene calendario y los dichos del presidente de la Confederación Sudamericana de Futbol, Juan Ángel Napout, no dejan duda de que se niega a ofrecer su aval para que se haga, lo complica todo el panorama legal que afrontan decenas de funcionarios FIFA.

“Todavía no se puede asegurar que la Copa América Centenario sea un hecho cien por ciento”, escupió Napout al canal argentino TyC Sports, con lo que el directivo sigue su juego; unas veces dice que sí se hará el torneo, otras que quién sabe; juega en el perverso tablero de la especulación para meterle presión a sabe Dios quién: ¿la US Soccer? ¿Al FBI?

También Napout, a finales de septiembre, dijo que se había realizado “la primera reunión oficial en México sobre el torneo; la idea de hacerla en Estados Unidos garantiza el lleno en los estadios”; luego detalló que el 2 de octubre Conmebol y Concacaf se verían en Nueva York para avanza en el tema, pero que en todo caso “dependemos del anfitrión; es quien tiene que decidir si la Copa se hace en su casa”. En tanto, Napout se acuartela en Sudamérica.

Hace una semana un empresario uruguayo acusó a Napout de inacción ante “evidentes corruptelas”; es más, dijo que “nada hace en una situación que es un hecho, se mantiene la misma relación comercial con las empresas que están indagadas por lavado de activos; ha tenido una actitud pasiva y no actúa”, remató Nelson Gutiérrez, vicepresidente de la productora audiovisual Tenfield.

La queja de Gutiérrez es justificada, todo apunta a lo mismo que señalaba el FBI, asociación presuntamente ilegal y constitutiva de varios delitos entre dirigentes y empresarios, todos vinculados con la gestión de los derecho televisivos.

Así, pues, celebrar la Copa Centenario en estos momentos sería tanto como erigir un monumento a la madre de todas las transas en el futbol.  

 

hector.gonzalez@milenio.com

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