Fue al balón

La solución de los dueños a las rotaciones de Osorio

La solución de los 16 dueños de clubes de la Primera División no pasa por despedir a Juan Carlos Osorio; en la lógica de quienes avalaron la contratación del colombiano en octubre del 2015 el objetivo por el que se confió a él “la mejor camada de futbolistas mexicanos” está a tres puntos de cumplirse: la calificación al Mundial del 2018. Lo demás es puro ruido: las rotaciones, los jugadores en posiciones que no les son naturales y hasta los exabruptos del seleccionador en los duelos con Nueva Zelanda y Portugal por el tercer puesto en la Copa Confederaciones.

Quienes esperaban otra cosa podrán sentirse decepcionados; la solución institucional a lo que se vivió en Rusia en las pasadas dos semanas viene por otro lado y no es entregando la cabeza de Osorio a sus críticos.

Separado el análisis del desempeño de México en la eliminatoria de la Concacaf, donde el éxito es innegable, de la mala impresión que se dejó en la Confederaciones, surge una exigencia y una propuesta, las que el presidente de la Femexfut deberá cabildear al concluir la Copa Oro, que inicia para la selección el domingo 9 de julio, cuando se enfrente a El Salvador en San Diego.

La exigencia tiene que ver, como se sabe desde hace días, con la designación del sustituto de Santiago Baños en la dirección deportiva, la que dejó el 25 de mayo para aceptar una presidencia en América, una baja que subestimó Decio de María y que impactó negativamente; Osorio requiere de alguien en esa posición que lo retroalimente.

Y la propuesta apunta a que el seleccionador concentre a una plantilla de jugadores locales cada dos semanas, iniciando domingo por la noche y hasta el martes por la tarde, de enero a mayo del 2018 para consolidar una base en la que los europeos sean refuerzo de calidad y no base. Un cambio de paradigma.  

hector.gonzalez@milenio.com

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