Fue al balón

El miedo al sorteo

Me parece irracional el miedo, más que morbo, que provoca en algunos el sorteo que se realizará en el Kremlin el viernes 1 de diciembre. La verdad de las cosas es que desde su regreso a la Copa del Mundo, en Estados Unidos 1994, la selección mexicana de futbol ha logrado cumplir con el objetivo mínimo que a cualquier representativo de su capacidad económica se le tiene que exigir.

En 1994 la gran preocupación se centraba en la Italia de Paolo Maldini y Roberto Baggio y se le empató; en 1998 fueron Frank y Ronald de Boer, Dennis Bergkamp y compañía, también se les empató. En 2002 nuevamente Italia, ahora con Gianluigi Buffon, Fabio Ca-nnavaro, Francesto Totti y demás centuriones y se volvió a empatar. Aquel sorteo también puso delante a la Croacia de Roberto Prosinecki y Davor Sucker y se les ganó.

Más adelante, en 2006 fue Portugal en fase de grupos, la escuadra lusitana de Petit, Luis Figo y Simao Sabrosa, ahí se perdió. En Sudáfrica 2010 tocó Francia, con una de sus peores actuaciones; se le ganó a aquel equipo representado en Patrice Evra, Frank Ribery y Nicolás Anelka.

Finalmente en 2014 se le ganó a la Croacia de Luka Modric, Ivan Rakitic y Mario Mandzukic; y se empató con el anfitrión Brasil, el de Neymar.

La lección es que siempre que se dudó, la selección acabó creciéndose ante los supuestos equipos fuertes del grupo; ahora no será diferente, toque quien toque. La única desgracia que podría acontecerle al equipo mexicano sería que se topara a Alemania o Brasil, dos selecciones que caminaron en su eliminatoria, los teutones con paso perfecto, solo triunfos, y los brasileños con una sola derrota en 18 juegos y sacándole diez puntos al segundo calificado por la Conmebol.

Sería desgracia porque a México no le duele que le exijan a nivel de pasto, le duele que lo exhiban, y un maltrato a temprana hora sería el fin.

hector.gonzalez@milenio.com
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