Fue al balón

El tiempo que Osorio ya desperdició

El sábado 14 de octubre hará dos años desde que la selección mexicana de futbol es dirigida por el colombiano Juan Carlos Osorio y no es exagerado dejar aquí el registro de que ningún partido lo ha completado con un futbol que maraville; ni siquiera el que más recuerdo ahora, casi minuto a minuto, aquél del viernes 11 de noviembre en el Mapfre Stadium de Columbus: Estados Unidos 1-2 México.

No se trata de juzgar al Tricolor por su aproximación o lejanía de la perfección, sino que el técnico admita que aún calificando como primero del Hexagonal final, incluso rompiendo hoy el récord de puntos de la Costa Rica del 2001 –23 unidades – sus soluciones tácticas ante rivales cuestionables debilitan, más que fortalecer.

Veamos un caso: ante Trinidad y Tobago el seleccionador festejó la reacción cuando perdían 0-1; cierto, le dieron la vuelta al marcador 3-1, golearon, a un rival encerrado y físicamente incómodo. México acabó con tres cuartos de oncena a la ofensiva, expuesto por los costados y en centro, aunque sin peligro real porque el rival careció de profundidad. Sin embargo, le planteas ese reto a Alemania, España, Brasil, Bélgica o hasta Inglaterra y te aniquilan.

Está comprobado que las soluciones de Osorio funcionan en el micro sitio concacafkiano, no contra el primer mundo del futbol. El riesgo es hacer el ridículo en Rusia en verano del 2018. Por otro lado, las ejecuciones en el campo de partido cambian de juego a juego, ¿por qué? Porque cambian los jugadores o cambian los deberes. ¿Es un problema, sí?

Ya lo explicó Alexandre Guimaraes, el técnico poseedor del récord tico del 2001: México “todavía no tiene los automatismos” que requiere cualquier selección competitiva. Pero lo que no trabajó en dos años que ya pasaron, no lo hará de hoy al 14 de junio. 

hector.gonzalez@milenio.com

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