Fue al balón

Osorio el magnánimo

Los mexicanos que militan en clubes europeos no deberían ser considerados futbolistas con valor agregado, especialmente si no juegan, como es el caso del portero Guillermo Ochoa, quien ya se pasó más de 500 días sin tomar un balón en Primera División, gracias al entrenador Javi Gracia y, desde luego, el camerunés Carlos Kameni.

Lo concreto es que deportivamente el mexicano Memo no ha podido demostrar en el día a día que es mejor que el africano, apenas un año mayor que el ex del América y Ajaccio de Córcega, en Francia; así de simple, no ha podido, de otro modo algunos minutos ya le hubiera ganado.

En el breve tiempo que Ricardo Ferretti se hizo cargo de la selección se apoyó en Moisés Muñoz y Alfredo Talavera, dos porteros que destacan juego a juego en América y Toluca. Al michoacano le tomó casi 15 años ser valorado, aunque debutó rápido, en 2004; pero fue el indiscutible en tiempos de Miguel Herrera, al que le dio el título de Liga en el 2013.

Alfredo, desde 2011, fue y vino en selección, jugó y no, fue banca y las más de las veces cepillado y Tuca le dio al fin su lugar. A ambos les ha costado, Moi y Tala, tanto –seguro- como en su momento a Ochoa, el caso es que hoy Memo no juega y hace muchos fines de semanas no lo vemos en competencia; nadie puede ni debe dudar de su capacidad, pues bueno es, aquí habló de otra cosa, de no jugar y punto. Así las cosas, hace mal Osorio en mandar el mensaje que año y medio tragando banca da igual, en su lógica reduccionista y quedabien, que rompérsela cada fin de semana en la Liga MX, como lo hacen, cuando menos, los dos arqueros mencionados.

No, señor Osorio, incluir en la lista a un jugador sin actividad condena a los demás, a cualquiera, a interpretar que, como hizo en su presentación ante la sociedad, por su afán de no regarle en la primera gran encomienda de su carrera, mejor ser un magnánimo.  

 

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