Fue al balón

El Neymar que todos queremos ver brillar

La derrota de Brasil ante Colombia el miércoles 17 supuso una doble derrota para Neymar; en la Copa del Mundo del 2014 salió de ese juego con las vértebras lastimadas y la carrera en un vilo; un año más tarde, ante el mismo rival, se lastimó a sí mismo, y a su imagen, contestando provocaciones con agresión y exhibiendo su aún inmaduro carácter actuando mal con el árbitro.

Cuenta el diario español El País que, según información de la que pudieron hacerse, Neymar la armó en el vestuario, ya con el juego acabado, ya con la derrota por 1-0 decretada, ya con el zafarrancho en pleno, que el camiseta 10 tomó al árbitro chileno (sí, chileno y en Chile) de nombre Enrique Osses por el cuello, lo maltrató y entonces pronunció: ¡Hijo de puta! Te quieres hacer famoso a mi costa”. El resto de la historia se la sabe, y si no, la resumo.

A Neymar en principio, lo suspendieron para jugar el duelo con Venezuela, en el cierre del Grupo C, más tarde le aplicaron cuatro; destrozado, arrepentido, Neymar decidió ayer dejar la concentración de Brasil en la Copa América, no tenía sentido alguno exhibirse y hasta distraer a sus compañeros con cámaras y reflectores que solo lo buscan a él. Hoy está de vacaciones.

Con este incidente ya son dos los grandes torneos que a nivel de selección nacional se le niegan y se niega Neymar; la lesión no fue su culpa, claro, pero lo del miércoles mucho tuvo que ver no conectar adecuadamente la neuronas en un momento en que el capitán brasileño se tiene que sobreponer a cualquier calentura, con o con razón de tenerla.

Pero no toda es culpa de Neymar, Dunga también la carga; lo hizo capitán por encima de otros que antes que él presumían el gafete, ahí están Thiago Silva o David Luiz y le entregó las llaves de una escuadra que aún no sabe qué quiere ser, si lo de antes o reinventarse, y sin mayor esfuerzo, que sea el 10 el que arme el rompecabezas, ¡qué injusto! 

 

hector.gonzalez@milenio.com

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