Fue al balón

México, la cartera favorita de la FIFA

Presencié el partido eliminatorio entre México y Panamá en el estadio Rommel Fernández, en la ciudad del Canal el martes 15 de noviembre; llegué al lugar unas siete horas antes del pitazo para recoger la acreditación, grabar algunas piezas para laaficion.com, tomar fotografías, aspectos para Milenio TV, ubicar el palco de prensa y observar qué tanta afición mexicana llegaba.

En serio, no fueron más de un centenar de personas con camisetas del Tricolor. No más que eso. Callados, en su propia fiesta y en paz, cheleaban, registraban la imagen del recuerdo, iban y veían con plena comodidad en el pequeño estadio, mientras nadie se metía con ellos. Serenos, tranquilos, se dispusieron a disfrutar del juego. Yo también, a 200 metros de ellos, y junto a mí el resto de los medios acreditados, locales y extranjeros.

El juego, ya lo sabe usted, fue un fiasco en sí mismo, resultó ser lo más emocionante el himno de los panameños entonado en el Rommel con un fervor que ni el Azteca se escucha, más allá de la diferencia entre las dimensiones de ambas estructuras.

Luego de 90 minutos, el portero Jaime Penedo había despejado desde su área 9 veces y cobró una falta fuera de su zona al minuto 24; el meta local hizo el saque de pie en el 1:55, 7:38, 21:42, 36:46, 38:47, 52:08, 64:24, 82:03 y 92:37. ¿Se escuchó el grito “eh... puto” de forma tan potente y grave que amerite otra sanción por parte de la FIFA, ahora por casi 400 mil pesos? No.

Por ahí en el cuarto cobro de Penedo el famoso (y penoso) grito de batalla de la afición mexicana ‘brincó’, pero con la tibieza que suele imponer visitar una cancha centroamericana.

No fue más el “eh... puto” que el “eh.. muro” contra Guillermo Ochoa en otra decena de veces, pero todo indica que la FIFA ya se carga de oficio a México, así suspire el polémico grito.  

hector.gonzalez@milenio.com

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