Fue al balón

Mejor Liguilla que 17 magras fechas

No puede ser una buena señal que dos de los clubes involucrados en el descenso, como a inicios del torneo se registró, sigan vivos en la lucha por la permanencia; tampoco lo es que los cuatro peor calificados, de ocho, a la fase final, mantengan las aspiraciones.

Mucho menos es una buena señal que las fuerzas que convergen en el futbol federado, clubes, Liga MX, todos, se reconforten con la cantaleta aquella de que el resultado de las series de los cuartos de final es producto de la competitividad.

Veo con paciencia y sin apasionamientos. En cualquier futbol civilizado gana el club que acaba arriba en la fase regular. Y punto. Pero, vaya, eso ya no tiene remedio, puesto que en México la Liguilla se adoptó para compensar económicamente a los clubes con mejores ingresos a los estadios, con la promesa endosada el público de que verá mejor futbol que en las pasadas 17 jornadas. Una vacilada.

Si no hubiera Liguilla el mismo efecto que se busca con ella se lograría en las tres o cuatro últimas fechas de la fase regular con el mismo propósito de cerrar de la mejor forma y quedar en la cima; es decir, campeón.

En todo caso, ahí tiene usted, eso del mejor show ofrecido por la Liguilla es un eufemismo, pero, le decía, no tiene remedio y no cambiará la cosa. Lo que sí es que por ahí rumoran el deseo de volver a los 20 clubes, pero desde ahora le digo que no sobra calidad, al contrario, falta; para ser de élite la Liga MX debería ser de 16 clubes, no más.

Pero en tanto tenemos noticias, reconfórtese con el calculador futbol del Chepo de la Torre, Víctor Manuel Vucetich y Pedro Caixinha, ante la fresca propuesta de un Diego Alonso que, para desgracia nuestra, se queda sin sus alfiles Lozano y Gutiérrez, los caza-águilas que ya reportaron con la Sub 20 al otro lado del mundo.  

 

hector.gonzalez@milenio.com

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