Fue al balón

Lo que debería hacer la Liga Mx con Jaguares

Para nadie es un secreto que los problemas de la franquicia Jaguares de Chiapas son también un dolor de cabeza para la Liga Mx que ni quiere ni puede declararle insolvencia financiera. Hacerlo sería admitir que, como se ha registrado desde hace dos o tres torneos, se ha hecho una mala gestión.

Los salarios no pagados a los jugadores fueron noticia toda la campaña pasada, lo que reglamentariamente debería ser razón suficiente para que al club no se le permitiera jugar; peor: lo que va del Apertura 2016 se deben septiembre y octubre. Así no se puede.

La explicación para el último sitio de la clasificación que ocupa Chiapas encuentra su explicación simple en los números: 1 triunfo, 3 empates y 11 derrotas. Pero sobre todo en la inestabilidad y desesperación que cualquier trabajador, de cualquier empresa, puede padecer si el sueldo no cae puntual en la cuenta bancaria.

Previo al arranque de la Liguilla -en la que por supuesto Chiapas no estará- habrá reunión de Comité Operativo y ahí debería exponerse, y ventilarse que la situación de la franquicia es insostenible, que lo que algún día fue un proyecto prometedor, un motor financiero para una ciudad y un estado que necesitan de inversión seria, constante y una fuente de empleos, hoy naugrafa.

Chiapas aspira a sobrevivir una campaña más, la próxima, para pasar no se sabe bien a bien si a mejores manos, y de preferencia sin la tutela gubernamental, que siempre depende de los tiempos y del capricho políticos; y ejemplos hay muchos, todos fallidos.

Lo que hace mal la Liga Mx es no admitir la radiografía aquí expuesta, así como aferrarse a un diseño de 18 clubes. Si la economía de las empresas, y los empresarios, no da para eso, pues que sea entonces un torneo más compacto, pero que garantice la competitividad y la solvencia.

hector.gonzalez@milenio.com

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