Fue al balón

¡Bienvenido, "Piojo" Herrera!

En su quinto año en la Primera División, los Xoloitzcuintles de Tijuana atraviesan por su crisis más profunda de resultados, que no institucional, como se suele confundir; en el tema de horizontes, la empresa que maneja a este club, así como a Dorados de Sinaloa, lo tiene todo claro, solo que no han dado con el técnico idóneo ni aquí ni allá.

Los méritos de Joaquín del Olmo se diluyeron tan pronto pasó la fiesta del ascenso, al primer torneo, para luego inaugurar la dorada –aunque cortísima- etapa con Antonio Mohamed a la cabeza; de tres torneos en uno fue campeón. Después Jorge Almirón apenas dejó huella, César Farías nunca encontró los cómos y Daniel Guzmán devolvió el brillo, aunque al final inexplicablemente el equipo, que se mantuvo nueve fechas sin derrota, se cayó y el Travieso fue despedido. Luego Romano… y una nueva crisis, inauguró la peor de todas hasta ahora.

Hacía días que Xolos coqueteaba con Miguel Herrera y anoche finalmente lo anunció como su nuevo entrenador; entra en funciones en diciembre y, aunque no lo admita, es la revancha del Piojo en una perrera muy ad hoc para un técnico deseoso de recuperar crédito ante el gran público, el mismo que le criticó su excesiva exposición en comerciales estando en funciones en la selección y el mismo al que la Federación Mexicana de Futbol corrió por encarar a Christian Martinoli en el aeropuerto de Filadelfia. Nadie puede asegurar que el regreso de Herrera llegue acompañado del éxito, nadie, pero al menos debemos admitir que por la forma en que fue echado de la selección, por un tema totalmente ajeno al deportivo, solo por eso, el futbol le debía a Miguel otra oportunidad.

El eventual éxito, de darse, del ex técnico de la selección nacional significaría el triunfo de sus conceptos futbolísticos, muchas veces criticados en este espacio, pero para que eso suceda también el Piojo tendrá que demostrar que aprendió la lección.  

 

hector.gonzalez@milenio.com

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