Atentos con...

Herrera, el ingenuo; Boy, el envidioso

¿Quién empezó la guerra? ¿Quién inicio este lodazal? ¿Quién? ¡No importa ya! Mientras Miguel Herrera debe estar plenamente ocupado en armar un equipo competitivo de cara a la Copa del Mundo Brasil 2014, y Tomás Boy preocupado porque su equipo sigue asomando la cara al descenso, el técnico de la selección nacional y el del Atlas gastan ahora mismo saliva y tiempo en una estúpida discusión que satura las páginas de internet y los diarios con argumentos basura.

El lunes 4, ya en Atlanta, Georgia, donde el Tri juega el miércoles un partido amistoso contra Nigeria, "El Piojo" Herrera respondió a las críticas de Boy y del entrenador del Santos Laguna, Pedro Caixinha, por lo que a juicio de éstos es una mala planeación de las concentraciones de media semana, Miguel dijo: "Entiendo que es una silla muy criticada, unos tienen envidia porque estoy aquí y ellos no estuvieron".

La declaración de Miguel delata el estado mental en que se encuentra; sabiendo que como futbolista siempre jugó al filo de la falta severa, como entrenador no podemos esperar menos, la imprudencia es un sello que le brota apenas nadie lo oriente.

Ya lo dijo Ricardo Peláez, director deportivo de la selección, en entrevista con Rafael Ocampo en TVC Deportes el 14 de febrero: "Miguel no es tampoco un niño chiquito ni hay que estar diciéndole que diga esto, que diga lo otro; tampoco hay que estar cuidando todo el tiempo lo que dice; Miguel es muy profesional", lo que no está a discusión, profesional sí que lo es, aunque de vez en vez Miguel encuentra la brecha por donde le brota la imprudencia, el descontrol. Si nadie lo pelara no sería grave, pero sí, esa silla que ocupa le pesa a cualquiera y más a él con apenas ¡136 días en el cargo!

El tema con "El Piojo" pasa por otro lado, pasa porque a estas alturas niega de facto lo que de jure afirmó el día en que pisó Brasil hace dos semanas para participar en los talleres de la FIFA y conocer las instalaciones del Santos que la selección de México ocupará de cuartel; entonces dijo que ya se la estaba creyendo.

"¡Ay! Miguelito, Miguelito, es tan ingenuo; cree que por capacidades está en esa silla", le contestó Tomás Boy, omitiendo que "El Piojo" venía de ser campeón con América aunque sí, vaya, en la puja por ver cuál televisora, si TV Azteca o Televisa colocaba a su delfín ganó el que devolvió alegrías a Coapa.

No hay más y este pleito es tan estéril que sólo provoca el intercambio de argumentos basura entre un entrenador que en 25 años aún no aparece en la vitrina de campeones y otro que de rebote llegó a la selección y tocó la flauta.