Atentos con...

Cruz Azul: lo natural y lo extraordinario

En 2011 parecía que la carrera de Luis Fernando Tena caía por un abismo, apenas sostenido por la consideración de que la peor exhibición de México en una Copa América se debía a una combinación de malas decisiones que acabaron por colocar al técnico la inmerecida, aunque insalvable, etiqueta de mediocre.

Con un plantel joven, apenas reforzado, pero finalmente último de las clasificaciones en Argentina, el Flaco Tena demostró incapacidad en ese escándalo de las prostitutas en el hotel de concentración del Tri en Quito, en cuya ciudad la fiscalía fue olvidándose de su "seria investigación" que jamás estuvo cercana de serlo.

Pero como en la vida, el futbol también reserva revanchas y a Tena le llegó la suya un año más tarde, en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde fue campeón, en el máximo logro mexicano en este deporte en cualquier competencia que a usted se le venga a la memoria.

Después, otro fracaso, el que quedó registrado con el nombre de José Manuel de la Torre, pero en el que también estuvo involucrado Tena. Y entre altas y bajas al Flaco le cayó del cielo Cruz Azul, a donde llegó para recobrar cierto brillo.

A la fecha 5 del Torneo Clausura 2014 La Máquina es líder, no le ganó en el Tecnológico al Monterrey más gris del último lustro (0-0), rescató de local un triunfo sobre un Santos Laguna, al que el silbante afectó muy temprano en el juego (2-1), sí demostró disciplina táctica yendo a Chiapas a vencer (0-1) con un héroe inesperado, le pasó por encima a un Veracruz que es poco futbol y mucha incertidumbre (4-0), pero paró en seco a un Chivas que prometía en las postrimerías de la competencia (0-2).

Lo natural es que Cruz Azul esté donde está, con Tena o sin él; lo natural es que como en la reciente década el equipo de La Noria destaque y hasta se mantenga entre los líderes, quizá hasta acabe de mandamás de la Liga tras 17 fechas, pero lo extraordinario sería al fin coronara una Liguilla, así sea con un futbol flaco, bastaría con determinación para no fracasar ni una vez más.

Lo normal sería que al fracaso con el Tri del Chepo viniera el éxito para Tena, como al trancazo de Argentina le vino Londres, pero lo extraordinario sería que la consecuencia de lo malo fuera lo bueno, y así, como un ciclo. Ya lo veremos.

Mientras, la invicta Máquina visita al Atlante, una parada que pondrá a prueba su capacidad para aguantar la presión que ejerce, digamos, América, al que tiene de escolta.

http://twitter.com/hglezvillalba