Columna invitada

El beisbol los necesita

Enero está en su recta final y lo que nos dejó en materia beisbolera no fueron muy buenas notas. Por un lado, en el diamante se habla de los playoffs de la Liga del Pacífico y de los preparativos de la Serie del Caribe, pero por otro de que los propietarios y presidentes de equipos de la Liga de Verano no se pueden poner de acuerdo en temas que son fundamentales para la plantación de la temporada 2017.

Increíble resulta que después de 91 años de existencia, la LMB esté viviendo uno de los peores momentos de su historia y todo por el tema de los peloteros mexicanos nacidos en los Estados Unidos. Un grupo está a favor del espectáculo y del nuevo marketing y la inclusión de los jugadores de doble nacionalidad, y el otro grupo, el de la vieja guardia, aboga por darle oportunidad y trabajo a peloteros nacidos y hechos en México.

Lo que es una realidad es que cada grupo quiere imponer sus reglas, sus leyes y las acusaciones están de uno y otro lado. Ambos grupos quieren gobernar la LMB y lo peor es que ya existe un chivo expiatorio: Plinio Escalante Bolio, el presidente de la Liga. Al directivo, el grupo tradicionalista le pidió su renuncia por apoyar y estar de lado de la llamada nueva ola hasta que Escalante se hartó del asunto y mejor tomó sus cosas para no regresar, eso sí, con demanda laboral de por medio por despido injustificado donde pide alrededor de cinco millones de pesos como liquidación. Me queda muy claro que si alguien ha trabajado sin descanso en pro de la LMB es Plinio, me consta, hombre de beisbol recto y honesto.

Con todo este caos que se vive como hace falta un Alto Comisionado, alguien que viniera a poner orden en casa, un árbitro o juez que llegara a una meditación para que todos salieran ganando, porque ya parece que a todos los presidentes se les olvidó que son socios de un mismo negocio y que aquí se trata de que todos ganen, no de salir airosos unos sobre otros porque si alguien pierde, todos pierden.

¿Acaso alguien ya pensó en los aficionados? ¿Alguien se acuerda de los que hacen ídolo al pelotero, el que paga por el espectáculo, el que hace que la maquinaria del beisbol funcione? No olvidemos cómo la afición castigó al la LMB por la huelga de 1980 y si no se ponen de acuerdo, patrocinadores, aficionados y medios de comunicación dirán adiós al beisbol veraniego.

Ojalá lo piensen bien, solo es cuestión de ponerse de acuerdo, el beisbol los necesita, piensen en el aficionado por favor. 

@gustavotorrero