Sobre héroes y hazañas

La tarjeta del 'Púas' Olivares

Sin duda el boxeador mexicano más carismático de todos los tiempos ha sido Rubén Olivares. En la cantina “Número Uno” (así se llama) de la colonia Los Doctores convivimos Javier Prado, Luis Román y Víctor Casado con el púas una tarde del mes de octubre de 2009. El Púas me dijo que “en el postrecito” habría de decidir si le conviene que yo sea su biógrafo, es decir, que inicie la narrativa de sus proezas como peso gallo y pluma. Al inquirirle a El Púas qué responde al palíndromo que le atañe ¿Será vil Olivares? El ex campeón mundial respondió: ¿Quién sabe? Luego pidió que el mariachi interpretara Con la muerte entre los puños

(Nació cerca del potrero, donde no había ni un caballo
Recibió la luz del cielo, con relámpagos y rayos
Él no conoció la escuela, donde fueron sus hermanos

Porque él ya tenía la fuerza, en el puño de sus manos) de José Alfredo Jiménez y comentó que había conocido al autor de El rey en una cantina de Los Ángeles llamada “El Canelo”. Allí José Alfredo le regaló la letra de la famosa canción. Al preguntarle si conservaba el papel donde el compositor guanajuatense le escribió la letra El Púas dijo: “no, como crees, hasta la chamarra perdí esa noche”. Olivares conserva su muy buen sentido del humor (afirma que le apodan El Púas porque dice “púas pendejadas”), la sal y pimienta de una conversación erizada de recuerdos y, sobre todo, la generosidad que le orilló a la pobreza. Nacido en la colonia Bondojito de la Ciudad de México Olivares me brinda su tarjeta donde aparece su imagen y la leyenda “Súper Servicio de Fletes Corona”. En la parte dorsal ha escrito: “Para…, su firma y la palabra Salud!!!! sucedida de cuatro signos admirativos: correlato de sus cuatro títulos conquistados. Vale y mucho la pena compartir tragos con el inmortal Rubén Olivares. Yo le regalé mi libro de poemas con esta dedicatoria: “Para el inmortal Rubén Olivares a cuarenta años de haberle partido su madre a Lionel Rose”.

gilpradogalan@gmail.com