Sobre héroes y hazañas

"Algo muy luminoso que se pierde"

El año inicia con terribles noticias: las muertes de José Emilio Pacheco, Guillermo Pititos Torres y Philip Seymour: escritor, ex futbolista y actor. Poner en la misma ringla a los tres parece un desatino, pero no lo es si pensamos que cada uno dio de sí el máximo en su disciplina. José Emilio fue, como dijo Anderson Imbert de José Lezama Lima, un hombre monstruosamente dedicado a la literatura. Tuve la enorme fortuna de entrevistarlo, vía radiofónica, un par de veces. En las dos entrevistas fue perceptible la feliz alianza de su generosidad y de su inteligencia. Un hombre tan sabio como bueno fue José Emilio. Un todoterreno literario. Va un giro de tuerca para hablar del Pititos Torres.

Cuando Alberto Rojas le preguntó a Guillermo Torres “¿y por qué no fuiste a ningún Mundial?”. El Pititos respondió con franqueza: “Roca no me llamó porque le menté la madre: su consentido era Trujillo del América”. El testimonio vital del Pititos nos borra los arcaicos fanatismos estériles: jugó para Atlas y para Chivas. Fue un lateral derecho que marcó más de cincuenta pepinos. Su trayectoria en nuestro futbol es ejemplar por infrecuente: Atlas-Chivas-Atlas-Chivas. Quienes le van a Chivas lo recuerdan con cariño. Quienes le van al Atlas no lo olvidan. Descanse en paz quien nos enseñó a pensar nuestro futbol de otra manera.

La inopinada muerte de Philip Seymour Hoffman nos duele en los pasadizos más recónditos del alma. Admiramos su genial papel en Capote (2005), película centrada en la era en que el escritor escribió su obra maestra A sangre fría. Por su actuación en este filme Philip conquistó el Óscar como mejor actor (2006). Seymour Hoffman murió joven: contaba sólo 46 años. La sorna de las buenas conciencias respecto de la supuesta causa de la muerte de Philip me hizo recordar los sabios versos de Álvaro Carrillo: “Si vieras que terrible/ resulta la gente demasiado buena,/ como no comprende parece que perdona/ pero en el fondo siempre nos condena”.

Algo muy luminoso que se pierde.

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