Sobre héroes y hazañas

Romper la jettatura

Encontré la palabra jettatura (así, con doble t) en el diccionario de María Moliner. La palabra es ignorada en los diccionarios de Covarrubias, Corominas e, incluso, en el de la Academia Española. María Moliner define el italianismo escuetamente como “Influjo maléfico que supuestamente ejercen ciertas personas o cosas”. Definición que, traducida al buen romance, arroja con sencillez “mal de ojo”, “mal sino”, “mala suerte” pues. El uso de la palabra en nuestras latitudes pertenece al ámbito deportivo:  cuando un equipo (o un jugador) se impone varias veces al mismo rival.

Quizá y sin quizá la más célebre jettatura en la historia del boxeo profesional fue la protagonizada en la década de los cuarenta del siglo pasado por Sugar Ray Robinson y Jake LaMotta. Se enfrentaron seis veces y el saldo fue 5 a 1 a favor de Sugar. LaMotta, protagonizado por Robert de Niro en la famosa Toro salvaje  (1980), solía decir en son de broma: “no sé por qué no me he vuelto diabético después de pelear tantas veces contra Sugar”. Y se dice que tras ver la cinta LaMotta preguntó a su mujer sorprendido: “¿Así era yo?”, a lo que su mujer respondió: “Eras peor”.

Las jettaturas, como sabemos, son perceptibles en todos los deportes. En el boxeo nuestro podemos decir que jettatura tenía Manny Pacquiao sobre Juan Manuel Márquez hasta aquel infausto día, para el demonio de Manila, en que JuanMa reventó la derecha más potente de su vida en el rostro del filipino.   

gilpradogalan@gmail.com