Sobre héroes y hazañas

Los hermanos Bohr: entre la ciencia y el deporte

Los hermanos Niels y Harald Bohr compartían, además de la monomanía científica, otra afición: el futbol soccer. Niels jugaba como portero y Harald como recio defensa.

Es célebre la anécdota que retrata el balón filtrándose entre las piernas de Niels mientras él desarrollaba, absorto, sesudos cálculos matemáticos. Fue tal el amor de Harald al futbol que sería convocado para participar en los Juegos Olímpicos de Londres (1908) como parte de la selección nacional. Dinamarca era un trabuco y arrolló con sus rivales de fea forma hasta enfrentar al equipo anfitrión y perder por dos tantos contra cero. El equipo de futbol le dio la segunda medalla de plata al país de las cinco que obtuvieron.

Años después, cuando Harald presentó la prueba final, amigos y aficionados le prodigaron tan entusiasta como atronadora ovación tras haber pasado con cum laude el examen de doctorado. Harald Bohr ha sido el mortal que más cerca ha estado de ganar una medalla olímpica y obtener un premio Nobel. Se prevé que la combinación medalla olímpica/Nobel aparentemente imposible será lograda por algún premio Nobel de la Paz aficionado al deporte.

No existe, en la historia de la humanidad, una combinación como la de los hermanos Bohr: Premio Nobel de Física (Niels) y medalla de plata olímpica (Harald). Por si fuera poco el hijo de Niels (Aage Niels) obtendría, cincuenta y tres años después que su padre, el Premio Nobel de Física (1975). Aage desapareció del planeta hace apenas ocho años (2009). El hijo de Niels Bohr fue célebre por su reflexión acerca de la geometría del núcleo atómico. 

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