Sobre héroes y hazañas

Evocación de Don Drysdale

A hora que los Dodgers se batirán contra los Astros de Houston (como predije), evoco al gran lanzador Don Drysdale. Un hombre que impuso marca con sus seis blanqueadas consecutivas en 1968. El año de Denny McClain. El año de Bob Gibson. El número de entradas consecutivas sin permitir carrera fue superado por Orel Hershiser en 1988 (59).

Una desdichada mañana de julio de 1993, mientras lo esperaban para que emprendiera el viaje y comentar el juego de los Dodgers contra los Expos de Montreal, Don Drysdale se desplomó junto a su cama en el hotel víctima de un infarto fulminante. La noticia conmovió al mundo deportivo y el héroe que rescató la bandera americana en 1976, el jardinero Rick Monday, sustituyó a Drysdale en los micrófonos. Del mismo modo que Borges llevaba en ristre La Divina Comedia en su saco, Drysdale cargaba siempre entre sus pertenencias el discurso del finado senador Robert Kennedy donde aludía a la sexta blanqueada del lanzador de los Dodgers. Ese discurso fue encontrado a un costado del cuerpo inerte de Drysdale.

En 1962, con marca de 25-9, ganó el Cy Young de la Liga Nacional. En 1965, ganó el cuarto juego de la Serie Mundial contra los Mellizos de Minnesota. En el umbral de 1984, fue seleccionado para ingresar al Salón de la Fama.

Vin Scully, heraldo de la noticia de la muerte de Drysdale, dijo a la letra: “Nunca me pidieron que haga un anuncio que me lastima tanto como éste. Y te lo digo lo mejor que puedo con un corazón roto: Don Drysdale ha muerto”. 

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