Sobre héroes y hazañas

La hora de Djaniny

Djaniny Tavares nació en Cabo Verde, África, y estudió energía alternativa tras mudarse de su país de origen a Portugal. Allá empezó su imparable ascenso como jugador de futbol soccer. Fue justo nuestro conocido director técnico Pedro Caixinha quien lo debutó en la Liga profesional portuguesa. Al promediar el año 2014 supimos que el Santos Laguna había fichado al espigado moreno, quien ya ha escrito páginas luminosas en nuestro balompié. Ya ha sido, por ejemplo, campeón de Liga (Clausura 2015), de Copa (en el crepúsculo del 2014 donde fue subcampeón goleador) y también se agenció el Campeón de Campeones. Djaniny contribuyó poderosamente a la consecución del título de Liga porque anotó dos tantos en la Liguilla y brindó tres asistencias. De manera particular, en su palmarés como artillero, me gustan dos goles: uno que le marcó a Nahuel Guzmán y otro reciente en la goleada 5 a 1 contra La Fiera. La historia brillante del africano va in crescendo. En el torneo actual lleva ya diez pepinos y nadie le pisa los talones. Es apenas la mitad del torneo y es posible que Tavares rebase las veinte dianas. Va solo, señero, orgulloso, ufano. Djaniny es, además, un ejemplo de buena conducta en el terreno de juego: limpio, pulcro y dueño de buenos modales y de una alegría imperial que lo distingue. Además de lo escrito es el primer jugador, desde el llorado Christian Benítez, en marcar dos tripletes en un torneo. Que los dioses nos lo cuiden y protejan: es la hora de Djaniny Tavares. 

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