Sobre héroes y hazañas

El año del desamparo

El año va de caída y nos deja una sensación de profundo desamparo. Recuerdo que en Madrid, frente a la Plaza de España, mi llorado amigo David Lagmanovich me dijo aforístico a propósito de la muerte de un familiar cercano suyo: “Gilberto, la vida es una incesante sucesión de pérdidas”. Y yo le respondí todavía crédulo, optimista “pero también la vida es una incesante sucesión de alegrías, goces y recompensas”. A corte de caja del 2016 (y a reserva de lo que aún pudiese sobrevenir en los días que faltan) tenemos: la muerte de David Bowie en el umbral del año, la partida del más grande boxeador profesional de todos los tiempos (Muhammad Ali), el infarto de Juan Gabriel, el eclipse de Fidel Castro, la catastrófica caída del avión donde viajaba el equipo brasileño de futbol Chapecoense y, en el terreno personal, íntimo, la muerte de mi adorada Leticia.

Querido David. Tenías razón: “la vida es una incesante y dolorosa sucesión de pérdidas”. Por eso insisto: el año va de caída y nos deja una sensación de profundo desamparo. 

gilpradogalan@gmail.com