Sobre héroes y hazañas

La eterna Cruz Azul

A Manuel Venegas, cruzazulino a muerte

 

Confieso que el equipo de futbol profesional Cruz Azul germina en mi ánimo una simpatía espontánea. Digo simpatía porque recuerdo a los héroes que conquistaron varios títulos en la década de los setenta y que, por desgracia, se fueron despeñando del mundo hasta dejar una estela de gratitud que no envejece: Centavo Muciño, Kalimán Guzmán, Fernando Bustos, Nacho Flores nos abandonaron. Su legado permanece intacto. Y aquel Cruz Azul brindó a la afición títulos imperecederos. El Cruz Azul volvió a la Liguilla y no jugó mal. Enfrente tuvo a su acérrimo (superlativo de acre) rival el América en lo que han llamado clásico joven. Jémez, temperamental, volvió a llevar a La Máquina cementera a la Liguilla. Cosa no menor: agradecible. Es necesaria la continuidad alentada por el palíndromo de escritura imperfecta (Se mejoró Jémez). El equipo deberá tener un segundo aire. 

Cuando pienso en el heroico Cruz Azul acude a mi memoria el célebre poema de Rudyard Kipling, “Cuando vayan mal las cosas”:

 

Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,/

cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir,/

cuando tengas poco haber pero mucho que pagar,/

y precises sonreír aun teniendo que llorar,/

cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,/

descansar acaso debes pero nunca desistir.

 

Hago votos para que, por fin, el próximo año se corone el Cruz Azul y que honre la memoria de sus eternos y más valiosos gladiadores que desde el límpido cielo oran por el equipo.

gilpradogalan@gmail.com