Sobre héroes y hazañas

Cachorros e Indios: La profecía cumplida

En un artículo publicado justo antes del inicio de la Serie Mundial atreví dos augurios que, por fortuna, se cumplieron cabalmente. El primero en relación con lo pareja que sería la batalla entre los Indios de Cleveland y los Cachorros de Chicago. A la letra: “En el beisbol de la Gran Carpa los vaticinios son quebrantados con frecuencia, pero creo que será una Serie Mundial muy pareja”.

No he visto una contienda más reñida y emocionante desde 1975, cuando los Rojos de Cincinnati vencieron 4 juegos a 3 a los Medias Rojas de Boston. Y el Jugador Más Valioso fue Pete Rose. El segundo pronóstico fue el siguiente y lo deslicé al final de mi nota, cuando dije: “Resumiendo: me inclino ligeramente por los Cachorros”. El adverbio ligeramente ha sido endilgado con puntería de arquero medieval, diría mi querido amigo Jaime Muñoz Vargas. Un ligeramente que incluyó, para decirlo con un lugar común, el sueño dorado de los aficionados: las entradas extras en un juego de Serie Mundial (y aún más si se trata del séptimo, esto es, del decisivo) son miel sobre hojuelas, perdón por el coloquialismo. Presenciamos una de las Series Mundiales más trepidantes de todos los tiempos. Un duelo de estrategas (squeeze play fallido incluso) y de lanzadores y de toleteros de alta prosapia. El beisbol de las Grandes Ligas agradece de modo infinito esta Serie, con profecía cumplida. 

gilpradogalan@gmail.com