Sobre héroes y hazañas

El portentoso Mariano Rivera

Es justo el alud de reclamos que he recibido por no haber incluido, entre los ilustres panameños, a Mariano Rivera.

Pensé en él, pero Manny Sanguillén me dio alegrías en la adolescencia con su mascoteo impar. Ahora dedico este artículo al enorme Mariano -un apagafuegos como la copa de un pino. Mariano, después de Warren Spahn, es el pitcher que en más Juegos de Estrellas apareció: un total de trece. Y fue, asimismo, quien más partidos de estrellas salvó con un total de cuatro.

Nadie ha salvado más juegos que este incombustible bombero con el 42 de Jackie Robinson en el dorsal: la friolera de 652. Y pensar que en 1992 estuvo a punto de quedar fuera para siempre del beisbol por una lesión en el codo.

Rivera tiró 33 entradas y un tercio en postemporada sin permitir carrera. Batió de este modo la marca que ostentaba Whitey Ford. Elegido como el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 1999, Mariano Rivera ganó cinco campeonatos con sus amados Yanquis.

Sus 652 salvamentos sobrepujan a los conseguidos por Rollie Fingers (341) y Goose Gossage (310) (el famoso Ganso) en sumatoria combinada.

En fin, sencillamente un portento. Por eso pido perdón a los dioses del Olimpo por la flagrante omisión en aquel artículo que dediqué al autor de Historia de un amor (Carlos Eleta Almarán), a Roberto Manos de Piedra Durán y a Manny Sanguillén.

Nadie como el increíble relevista de los Yanquis, Mariano Rivera. ¡Enhorabuena! 

gilpradogalan@gmail.com