Sobre héroes y hazañas

Semblanza de Romeo "Lacandón" Anaya

De Romeo Lacandón Anaya recuerdo tres victorias: las primeras dos ocurrieron en 1971. Una rápida y fulminante derecha depositó en la lona a Mario Manrique. Aunque éste quiso seguir, el réferi se lo impidió. Después vi a Anaya contra el panameño Carlos Mendoza en la Arena Coliseo de la Ciudad de México. Contienda que subió de intensidad de manera gradual, paulatina. El panameño era un fino estilista que sabía evadir o evitar los golpes con un bending mágico. Se trataba, como dijo Toño Andere, de un boxeador clásico, armónico. El oscuro pugilista enfrentaba, sin embargo, a uno de los más potentes boxeadores en la historia de los pesos gallos, sólo equiparable en punch, en esa categoría, a Julio Guerrero y a Rubén Olivares. Recuerdo que en el quinto rollo de la pendencia Mendoza hizo trastabillar a Anaya. En el sexto, de dominio alterno, los dos estuvieron a punto de besar la lona: Anaya al principio y Mendoza en la franja crepuscular del round. En el siguiente y último segmento, Anaya salió decidido a noquear a su rival y lo consiguió con una seguidilla de ganchos y uppercuts a la zona glandular hepática: todos propinados por aquella letal mano izquierda. Carlos Mendoza mordió el polvo.

La otra pelea fue la sostenida contra Enrique Maravilla Pínder: la revancha. Recordemos que Anaya había liquidado en tres rounds a Pínder en Panamá. El hipotético desquite se llevó a cabo en el Fórum de Los Ángeles. La historia corrió un cauce similar. Pínder corría y corría como venado para intentar ponerse a salvo de la dinamita mortífera de Anaya, quien lo alcanzó al finalizar el tercer episodio con un volado poderoso. En aquella época correr era excepción. Ahora parece ser la regla. Un poderoso volado y fue todo para Enrique Maravilla Pínder.

En una entrevista concedida al periódico El Sol de Zacatecas, el oriundo de Cahuaré, Chiapas, confesó que durante los entrenamientos se calzaba guantes pesados, muy grandes, para no dañar de muerte a sus sparrings: tal era la pegada de mula de uno de los más explosivos pesos gallos del mundo.  

 

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