Sobre héroes y hazañas

Primo Carnera: gracias y desgracias del Hércules italiano

La vida de Primo Carnera estuvo marcada por su descomunal fuerza física y por un nombre a todas luces carismático. Cuando nació Primo pesó ocho kilos. Y en Sequals, lugar de origen y de partida, mereció los más emotivos funerales del pueblo situado al norte de Italia, cerca de Udine. Carnera medía dos metros y diez centímetros, el más alto boxeador de todos los tiempos hasta que llegó, Nikolái Valúev (2.11m).

Las primeras peleas de Primo fueron ensombrecidas por el tongo. La mafia apostaba por el gigante bueno para catapultarlo e intentar un encuentro con Max Schmeling en 1931, pero la amistad de las naciones de los gladiadores del ring impidió el combate. Primo tuvo que esperar dos años para enfrentar a Jack Sharkey y coronarse campeón del mundo (pesos completos). Un malhadado incidente habría de enturbiar la carrera de la Torre de Sequals, enfrentó noqueó de manera brutal a Ernie Schaaf y tres días después falleció. El apodo del Cejijunto italiano mudó de gigante bueno a gigante asesino. En la pelea más concurrida hasta entonces en España Carnera le había ganado a Paulino Uzcudun (1930) y en 1934 enfrentaría a Max Baer. Carnera boxeó desde los primeros asaltos con el tobillo derecho hecho trizas. Y perdió en el round 11 después de intercambiar metralla contra el avasallante Baer.

Tras la derrota vino el natural declive. Carnera padecía diabetes y vivía arruinado por culpa de Lou Soresi, el mánager quien le mal manejó el dinero. Cabrera se retiró y volvió a los cuadriláteros, pero ahora como luchador. Su mujer, Giuseppina Kovacic, alentó el retorno del forzudo Carnera cuya colosal figura inspiró la emergencia del tebeo Dick Fulmine. El correlato español de Dick Fulmine fue Juan Centella. Primo Carnera ganó el título mundial de pesos completos en la lucha libre. Único en ser campeón mundial de box y de lucha libre en pesos completos. En 1956 Humphrey Bogart actuó en Más dura será la caída, película cuyo eje temático es la vida de Carnera. Y muy duro fue ver cómo el cáncer acabó con los días del mastodonte italiano. Había actuado como Hércules y como Frankenstein. Y en Sequals murió Carnera. Tenía 61 años, pero había infundido vigor como casi nadie al mundo del deporte.

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