Sobre héroes y hazañas

Genealogía del talento

Difícil habrá de ser, en este lacónico espacio, evidenciar la genealogía del talento incidente en varias disciplinas del saber y del deporte. Yo recuerdo, por ejemplo, como un caso extremo el de los matemáticos suizos de apellido Bernoulli: el genio diseminado en árboles sanguíneos del mismo tronco, con el énfasis puesto en Daniel quien, como dato curioso, fue envidiado por su padre porque rivalizaban respecto del prestigio profesional, querella que culminó cuando el padre de Daniel echó a la calle a su vástago. ¡Qué cosas! La envidia como tristeza del bien ajeno según la fórmula clásica o como admiración con rabia, acorde con la célebre definición del filósofo cubano Félix B. Caignet. Sí, sí, sí, el guionista de la afamada telenovela El derecho de nacer.

En el deporte los ejemplos se multiplican: dos cercanos a nosotros: el caso de la familia Mayweather: padre y tío (Roger) del escurridizo Floyd Jr. plantaron cara con fortuna en el box internacional. El tío y el sobrino enhebraron un rosario de títulos mundiales. El otro ejemplo atañe al ámbito nacional: la genealogía del Chicharito Hernández: desde su abuelo Tomás Balcázar -quien le asestó gol a Francia en el Mundial de Suiza de 1954- hasta el artillero ex madridista –quien le clavó gol a Francia en Sudáfrica 2010. Sin dejar de costado al padre del Chicharito (el Chícharo mayor, un menudo futbolista que logró calzar la casaca nacional en repetidas ocasiones).

En Sobre héroes y hazañas (Cal y arena, 2011) mencioné a los hermanos Van der Kerkhof, jugadores de la selección holandesa que disputó dos finales consecutivas en la década de los setenta: René y Willy. ¿Y recuerdan a los lanzadores del beisbol mexicano de apellido Arano?, ¿a los Romo?, ¿o en el tenis a las hermanas Venus y Serena Williams? O, caso extraordinario por su singular rareza, a los hermanos Alou: Felipe, Jesus y Matty (por desgracia ya desaparecido): tres patrulleros dominicanos que fraguaron un momento inolvidable. El 15 de septiembre de 1963, en Pittsburgh, los hermanos Alou cubrieron los tres jardines de los Gigantes. Pasmos y maravillas de la genealogía del talento.

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