Sobre héroes y hazañas

Apología de Bebeto

¿Se acuerdan de José Ricardo Gama de Oliveira alias Bebeto? Evocamos aquella imagen imborrable en el Mundial de Estados Unidos cuando anotó contra Holanda. Bebeto corrió a la banda para celebrar moviendo los brazos como si estuviera arrullando a un bebé. Esa manera de festejar se inmortalizó y fue copiada por infinidad de jugadores. Bebeto (el de la cara de niño) sabía que iba a ser padre unas pocas semanas después. Y por eso la genial celebración. El punto cenital del ariete brasileño como futbolista fue la temporada 92-93 con el súper-deportivo La Coruña donde fue Pichichi, esto es, campeón goleador de la Liga española.

Quiso el destino que Bebeto, tras el Mundial de Francia donde también marcó goles, recalará en un Toros Neza en franca decadencia. Un rosario de problemas impidieron que el astro brillara en nuestro país: lesión de cadera, pánico ante un leve temblor y un asalto a mano armada. El saldo fue un pobre rendimiento: dos miserables goles en ocho juegos. Pero Bebeto será recordado siempre por aquella ocasión cuando corrió jubiloso a concelebrar el gol con sus compañeros de equipo. Mattheus, el hijo de Bebeto, andado el tiempo, sería futbolista: juega hoy con el club Juventus.

Bebeto, uno de los máximos goleadores del futbol brasileño junto a Pelé, Ronaldo y Romario. Las cualidades del centro delantero fueron fundamentales para catapultarlo a la cima del futbol mundial: especial regate, disparo potente con ambas piernas y, sobre todo, una gran inteligencia espacial. Además, por si fuera poco, poseía un carisma avasallador, dueño de un buen humor permanente. El domingo 16 de febrero fue el cumpleaños número 50 del gran Bebeto, el de la mecedora con brazos tan efusivos como arrulladores.

Casi nadie ha reparado que en el nombre de este imperecedero jugador estaba y está implícita la palabra bebé: el hijo que esperaba la mujer de Bebeto, el jugador más idolatrado por la afición deportivista.

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