Sobre héroes y hazañas

Acerca de la inmortalidad de ciertas frases

Hay frases hilvanadas por locutores deportivos que permanecen grabadas en el archivo memorístico para siempre. Son expresiones que, cuando fueron proferidas, hincaron su candente garabato en la sensibilidad del imaginario nuestro para jamás abandonarnos. Tras espigar en mi carcaj reminiscente encontré dos maravillosas. Dos pertenecientes al boxeo y una más al futbol. La primera ocurrió cuando protagonizaron su épica batalla Salvador Sánchez y Wilfredo Gómez, el niño milagroso del barrio de Las Monjas. Por desgracia me conformé con escuchar la narración de la refriega a través de la radio. Y recuerdo que Agustín Álvarez Briones dijo: “Va para adelante Wilfredo con su cara de hamburguesa (por los efectos del castigo)”. Y añadió: “Un golpe que no hizo daño hace un año hoy puede traer fatales consecuencias”.

El segundo segmento relator de animada prosapia fue imaginado por Fernando Luengas. Era la final 73-74: Cruz Azul contra el Atlético Español. El locutor dijo en cierto pasaje del cotejo “Brandón remata tocando el balón con el talón y Marín congela la opción sobre la misma raya de gol. Lance del Supermán que impide la vulneración de su meta”. Nótese la recurrencia de las rimas consonantes terminadas en on: Brandón/balón/talón/opción. Y luego la asonancia de la palabra gol. Un artista de la relación de los hechos fue Fernando Luengas. El hombre que había afirmado no sin emoción: “Con la misma voz que grito gol, le digo a mis hijas te quiero”.

Podría seguir seleccionando frases de linaje imperecedero, pero el tiránico espacio me apremia. Aportaré un pilón para no quebrantar la expectativa. El gran Toño Andere solía decir cuando un gran boxeador estaba siendo aporreado: “Cuidado, porque las patadas de ahogado en el boxeo son patadas de mula”. Hasta aquí la evocación de tres grandes. Queda pendiente la reseña del colorido y elocuente lenguaje de Ángel Fernández, el de los fascinantes apodos.  

 

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