Desde el vestidor

Un traje a la medida de Matosas

El equipo en México o en cualquier otra parte del mundo que esté interesado en contratar como su próximo director técnico a Gustavo Matosas Paidón, debe tener en cuenta varios puntos que irían desde lo deportivo, económico, relación laboral y personal, hasta los caprichos que el estratega uruguayo pudiera tener.

Matosas Paidón que en nuestro país ganó dos Ligas consecutivas con el León y una Concachampions con las Águilas del América, es uno de los entrenadores más cotizados y buscados en el mercado nacional, pero cierto es que también es un tipo complicado y difícil de tratar.

Gustavo ha llevado su éxito a un egocentrismo jamás imaginado y que poco le puede ayudar en un futuro. Durante su paso por los campos de Coapa, no sólo intentó imponer jugadores de la cartera de su representante Greg Taylor, sino que su intención era manejar el club a su libre albedrío. Nada le terminaba de convencer, todo le incomodaba, no quería que nadie viera sus entrenamientos, y no solo los privaba de los periodistas que habitualmente cubren la actividad americanistas: en una ocasión mandó sacar a un grupo de niños con autismo que habían sido invitados a conocer a los jugadores.

Por más que le explicaron que era un grupo de pequeños que ningún daño hacían, se encaprichó hasta que los sacaran y nadie lo pudo contener.

Y así fueron varios momentos engorrosos que tuvieron que sortear entre directivos de todos los niveles con el entonces entrenador dentro del Nido.

Uno que verdaderamente está de Ripley es cuando pidió que pusieran a su servicio al sastre de la prestigiada marca de trajes que viste al América para que le hiciera la indumentaria a su gusto, si querían que él vistiera de acuerdo con los lineamientos del club,  y fue así que dicho personaje lo visitó para tomarle las medidas.

Hasta ahí todo parecía solucionado, pero Gustavo no quería solo cinco trajes, sino 17, es decir uno para cada partido y en caso de acceder a la Liguilla, le tendrían que fabricar otros tantos más, bajo el argumento de que él, no salía de su casa siempre con la misma ropa.

Lo que Matosas nunca terminó de dimensionar es que ya había dado un  paso grande en su carrera, que ya no estaba trabajando en un equipo donde él mandaba sobre muchos aspectos, como era en su anterior empleo, situación  que le generó muchos sinsabores.

Estos puntos antes expuestos también pudieron influir para que las supuestas ofertas de Cruz Azul y Atlas se vinieran abajo, ya que en ambas entidades también existen reglas y directivos que desempeñan sus labores asignadas para un mejor andar de las instituciones.

Pero nadie sabe lo que es tratar o conocer a una persona hasta que no lo tienes en tu casa o cerca de ti, pues no se escarmienta en cabeza ajena, pese a las voces de advertencia que se pudieran recibir.

5 MILLONES DE DÓLARES

Aunque el delantero paraguayo Luis Nery Caballero está en los planes inmediatos de los Rojinegros del Atlas, la directiva del cuadro tapatío le ha puesto un precio de 5 millones de dólares para quien lo desee llevar a sus filas, pues está descartada alguna operación de préstamo.

Caballero, quien llegó para el Apertura 2014 a la Liga MX y suma un total de seis goles en dos torneos, fue buscado por un club europeo, pero los emisarios del cuadro galo, se toparon con la cifra que puso sobre la mesa la dirigencia atlistas, mas las pretensiones económicas del guaraní, quien pedía un salario anual de 1.5 millones de billetes verdes.

Obviamente, al revisar sus números los europeos prefirieron dar un paso al costado, pues consideraban que por un jugador con seis goles en 32 partidos y no todos como titular, a lo mucho que podían ofrecer era un préstamo con opción de compra, siempre y cuando su rendimiento marcara diferencia en la Liga 1 el próximo año. 

 

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