Desde el vestidor

El fuero dentro de la Liga MX

Varios integrantes de Xolos de Tijuana y Atlas, libraron una sanción por la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), luego de la trifulca que armaron hace una semana al final del partido en el Estadio Caliente, y todo porque el árbitro central, José Alfredo Peñaloza, asentó en su cédula que sólo hubo empujones y provocaciones.

El Comisario del Partido, Ramón Armenta que estaba cerca del problema también reportó que “fueron empujones y que las cosas no pasaron a mayores”; con estos argumentos la Disciplinaria quedó desarmada para poder actuar de oficio, ya que tuvo que apegarse al reglamento y respetar la decisión de las autoridades en turno.

Las imágenes fueron reveladoras desde la forma en como el técnico atlista, Tomás Boy Espinoza encaró al portero de los fronterizos, Cirilo Saucedo ante la mirada complaciente del cuarto oficial, Miguel Ángel Flores.

Un video grabado por un aficionado la noche del viernes en las tribunas del estadio de los Xolos, muestra el momento en que Saucedo se acerca al medio campo donde se enfrascaban varios jugadores de ambos equipos, y de entre ese tumulto salió Boy Espinoza para frenar con empujones al guardameta y después encararse.

Las cosas no fueron a más debido a que los calmaron, y el estratega fue sacado de la escena por su auxiliar Rafael Chiquis García.

Segundos después ya cerca del área grande de la portería que está cerca de los vestidores se puede observar el momento en que Federico Vilar, lanza un golpe al ecuatoriano José Manuel Ayoví, teniendo como testigo a uno de los asistentes del juego, situación que le pudo haber costado al menos tres partidos de suspensión al guardameta.

Este “Fuero” no sólo parece ser para los atlistas, sino también para varios jugadores de Xolos, como Javier Gandolfi, quien en la recta final del encuentro ante la mirada del árbitro central, encara, empuja y reta a Edy Brambila, quien había cometido falta sobre Joe Corona, sin que Peñaloza le mostrara tarjeta amarilla.

Pese a todas estas situaciones la Comisión Disciplinaria quedó atada de manos para sancionar, por la sencilla razón de que el árbitro central sí juzgo las acciones, pero sólo como “provocaciones y empujones”, es decir “nada grave para expulsar o reportar”.

El reglamento faculta a la Comisión Disciplinaria para sancionar las acciones graves no vistas por el cuerpo arbitral, pero en esta ocasión quedó limitada y relegada, ante la pésima forma de juzgar las acciones el árbitro, al considerarlas no graves.

En caso de que la Disciplinaria hubiera actuado de oficio e impuesto sanciones, los inculpados tenían la opción de defenderse  ante la Comisión de Apelación, la cual de inmediato les quitaría el castigo.

Todo este tipo de situaciones reglamentarias han generado que la relación entre la Comisión de Disciplinaria y de Árbitros se torne tensa, ya que en el seno de los colegiados se tiene la teoría de que cada vez que se echa abajo algunas de sus determinaciones, se les quita autoridad.

Ante los hechos resulta imperante que en el futuro inmediato se homologuen algunos artículos del reglamento de sanciones con los de arbitraje, para encontrar un punto de equilibrio al momento de impartir justicia, y así terminar con algunos de los vicios que se dan en las canchas, como los que suelen tener el universitario Darío Verón o el americanista Paul Aguilar, quienes son recurrentemente un dolor de cabeza para los árbitros con sus constantes reclamos y cortes de manga, sin que nadie les diga absolutamente nada.

Amigos aquí les dejo el link del video grabado por un aficionado en el estadio de Xolos:

https://www.youtube.com/watch?v=-DlaU4TzyuY

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