Desde el vestidor

¿Ejemplar o no la sanción por disturbios en Veracruz?

Sin duda, llama en demasía la atención que la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), cite a conferencia de prensa para anunciar la resolución de lo investigado, tras los penosos y lamentables sucesos de violencia registrados una vez más en las tribunas del estadio Luis Pirata Fuente.

Durante esta semana, mientras la Disciplinaria realizaba sus pesquisas, desde el Puerto de Veracruz hasta la Sultana del Norte se lanzaban culpas de quién o quiénes pudieron haber iniciado la trifulca: que si los mal llamados barristas de Tigres fueron los que encendieron las cosas o que si los fanáticos veracruzanos solo se defendieron.

La realidad es que es momento de poner un alto a esta barbarie que generan los supuestos grupos de animación de los clubes, en esta ocasión seguidores de escualos y felinos, pero mañana serán otros y en el pasado se señaló a otros (vándalos) enfundados en una falsa y mentirosa pasión por los colores de su equipo.

La FMF y la Disciplinaria están ante una oportunidad importante e histórica para, por fin, echar del futbol mexicano a estos supuestos grupos de animación, y de paso poner un alto a estos brotes de violencia, que aunque se escudan en la Liga Mx que han disminuido, todo indica que no es suficiente y hay que erradicarlos.

La expectación es latente, todos nos preguntamos qué van anunciar el lunes, solo esperamos que no se trate de una endeble y ridícula sanción para todas la partes involucradas, y en este paquete deben estar incluidos Ricardo Ferretti y André-Pierre Gignac, por su iracunda reacción.

LA VOLPE VS. JÉMEZ

A este par de técnicos también hay que ponerles un alto al estar en contra de la violencia en los estadios. Resulta que porque uno no escuchó o no quiso entender la pregunta sobre su colega, al que terminó llamando “vende humo”; el otro en respuesta se siente El exterminador  y todo lo quiere arreglar a golpes.

Al clásico joven nunca le ha hecho falta calor en la semana previa, pero este se puso candente, porque La Volpe escuchó lo que quiso escuchar y respondió lo que en verdad quería responder, aunque después cuando reflexionó (de forma tardía), se intentó echar para atrás y culpar que se habían malinterpretado sus palabras.

Tanto el técnico americanista como Jémez deben mantener la calma, porque han dejado mucho que desear con el desempeño y, desde luego, los resultados entregados con su trabajo, y que en ambos casos están, pero son bien cubiertos con una cortina de humo, ya que los dos quieren vender espejismos, cuando la realidad es otra. 

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