Desde el vestidor

Ubiquémonos en la búsqueda…

Los irracionales arranques de Miguel Herrera y compañía no sólo borraron de inmediato la obtención de la Copa Oro, título que se engendró entre berrinches de seleccionados aplaudidos por los mismos directivos y las polémicas arbitrales, sino que ahora puso a todos a pensar en su técnico ideal para la selección nacional, ése que desde luego no existe.

Nombres brotaron desde la noche del pasado lunes cuando ya se elucubraba sobre la inminente separación del cargo de El Piojo, pues su nada elegante forma de encargar las criticas lo tenían sentenciado, y de inmediato surgieron los candidatos desde los más creíbles y accesibles hasta los que sólo se pueden quedar en el pensamiento más soñador.

Así comenzaron aparecer en el terreno de las especulaciones como sustitutos entre la vox pópuli: Ricardo Ferretti, Pedro Caixinha, Gustavo Matosas y hasta el maltratado por la FMF, Víctor Manuel Vucetich, y posteriormente en la imaginación de los soñadores hicieron su aparición los argentinos Marcelo Bielsa, Jorge Sampaoli, los italianos Carlo Ancelotti y Fabio Capello,  hasta el alemán Jürgen Klopp.

Todo lo arriba mencionado es parte de lo publicado en diversos medios de información, sin demeritar su labor de investigación, pero creo que primero nos tendremos que plantear en una realidad respecto a lo que se debe buscar.

Pensar en un estratega que venga del extranjero y sin conocer la idiosincrasia no sólo del futbolista mexicano, sino del país es un alto riesgo, y quizá se tendrían que enfocar en buscar a un personaje del calibre del argentino César Luis Menotti, quien con su personalidad y bagaje logró cambiar la mentalidad, compromiso y capacidad del jugador mexicano.

La experiencia vivida al cierre de la década pasada con el sueco Sven Göran Eriksson demostró que no todo lo que brilla es oro, y menos que traer a un foráneo es garantía de éxito, pues el jugador nunca se sintió identificado con el europeo, quien tampoco puso mucho de su parte y terminó siendo un verdadero fiasco para la administración de Justino Compeán.

Ese pasaje lo vivió en carne propia el mismo Decio de María Serrano, quien desde este sábado ya es oficialmente el nuevo presidente de la FMF, y también cargó con ese costal a Guillermo Cantú que llegaría nuevamente como responsable de la Comisión de Selecciones, aunque después fue Néstor de la Torre, quien cesó a Eriksson ante sus pésimos resultados.

Entre la corta, pero satisfactoria estadía de Menotti y la nada recordable etapa de Eriksson se tuvieron técnicos del mercado nacional con buenos, malos y regulares trabajos, pero nadie logró dar ese toque de excelencia a la selección mexicana pues todos hicieron exactamente lo mismo, ya sea en los Mundiales o eliminatorias de la Concacaf, incluida la aferrada permanencia de José Manuel de la Torre.

También se debe tener mucho cuidado de no escoger al técnico que esté de moda, léase Matosas o Caixinha, se debe ser más profundo y ambicioso al momento de elegir al supuestamente ideal, y considero que se le debe dar pocas vueltas al asunto, ya que los dos únicos personajes que pueden estar en la lista de posibilidades son Ferretti y Vucetich.

Se trata de dos técnicos que cuentan con la madurez y experiencia necesaria para asumir el cargo, son dos tipos que gustan de trabajar y a quienes los reflectores no los secuestran y más allá de estar de moda o no, son entrenadores que en verdad saben sacar lo mejor de sus jugadores, con sus respectivos estilos y formas para tratar al futbolista, pero finalmente dan resultados.

Salir a experimentar sería un riesgo con altos costos y no sólo económicos sino de tiempo y adaptación, y más cuando tenemos jugadores que en tiempos recientes creen estar por encima de cualquier Código de Ética y responsabilidad.