Desde el vestidor

‘Tuca’ ahora, Bielsa en enero

La llegada de Ricardo Tuca Ferretti como interino al banco de la selección nacional ha destapado un sinfín de comentarios, cuestionamientos que critican la postura entregada del aun estratega de los Tigres y también la salida emergente que tomó la Federación Mexicana de Futbol (FMF).

Desde luego que sí resultaba increíble pensar en las últimas semanas que realmente Ferretti aceptaría subirse a un barco que desde muchos años atrás, él mismo se había encargado de alejar de entre sus prioridades como entrenador, ya que se siente o sentía más dentro de su confort dirigiendo clubes.

Pero también llegó el momento en que todas sus posibles salidas para zafarse de ser el entrenador de la selección mexicana de futbol se le terminaron, máxime que su postulación llega secundada por la negativa intensa que generó entre los principales inversionistas del futbol en el país un ciclo más de Ricardo La Volpe.

La campaña mediática que inició el también entrenador de Jaguares de Chiapas en esta ocasión no fue lo suficientemente poderosa, ni convincente como hace 13 años cuando sin trabas llegó al Tricolor, aunque también en aquella época tuvo el respaldo y padrinazgo, no sólo del presidente del club Toluca, Rafael Lebrija Guiot, sino el dueño de la institución, Valentín Diez Morodo.

En esta ocasión ni la intervención del mismo presidente de la FMF, Decio de María Serrano para que llegara, fue bien recibida entre la gran mayoría de los dueños de clubes, quienes de inmediato tacharon cualquier posibilidad para que volviera, y echaron abajo su candidatura.

Los altos mandos de la federación no quisieron retar a los inversionistas y de inmediato tuvieron que echar mano de la segunda opción que tenían entre sus cartas de posibilidades, por ello, buscaron a Ricardo Ferretti quien se tuvo que poner a las órdenes, pero con sus propias reglas: Solo cuatro partidos.

Ferretti de esta forma se convierte en el héroe y salvador momentáneo de la FMF, entidad que de esta forma busca ganar tiempo y seguir en su idea de buscar todas las herramientas necesarias para terminar de convencer al argentino Marcelo Bielsa para que tome las riendas de la selección nacional.

Los encargados de entablar charlas con Bielsa se han topado ya en dos ocasiones con su negativa, ya que les argumenta que por el momento prefiere despejarse y desintoxicarse un poco de su última experiencia con el Marsella en la Liga francesa, pero aquí en México están convencidos que él es, sin duda, el ideal.

Se han puesto como plazo enero de 2016 para anunciar con bombos y platillos a Marcelo Bielsa como entrenador mexicano, confían en que podrán lograr amarrarlo, firmarlo y traerlo a estas tierras para que sea el hombre que revolucione al Tricolor.

Aunque también sería importante en caso de conseguir que acepte, blindar el contrato, sobre todo por los desplantes emocionales que suele tener este entrenador, que en sus trabajos de cancha suele ser un tipo apasionado, entregado y que da resultados atractivos, aunque tiene más de una década de no ganar un título.

Pareciera una necedad insistir con Bielsa, pero quienes conocen las entrañas del futbol en la cancha consideran que su trabajo es la solución para comenzar a crear un seleccionado mexicano competitivo y ambicioso, pues se cree que es el punto más débil en el balompié del país.

Decio de María, un hombre que ha pasado los últimos años de su vida profesional inmerso en el negocio del futbol, también directa e indirectamente ha sido parte de los constantes tropiezos con todos los técnicos que han desfilado en el banco del equipo nacional.

¿Y SERGIO BUENO?…

Esa es la pregunta que merodea los sentimientos de los aficionados de Cruz Azul. Una derrota más en el Apertura 2015 enciende con mayor fuerza las luces de alerta en el campamento de Noria, esa falta de estabilidad  que acompaña a los cementeros, no de ahora, sino desde años atrás se vuelve a tambalear, luego de lo vivido en La Corregidora, al caer 4-2 ante Gallos Blancos de Querétaro. 

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