Desde el vestidor

Simplemente, nadie lo quiere

¿Qué tan arrepentido estará el dueño de las Chivas del Guadalajara, Jorge Vergara Madrigal, de haber permitido que con las lágrimas que Ángel Reyna derramó sobre sus hombros lo convenciera de llegar al Rebaño en mayo de 2014 para el Torneo Apertura?

Esa debilidad que costó al empresario tapatío cerca de 5 millones de dólares, pese a la insistencia de sus entonces asesores de que era mejor echar abajo las negociaciones, ahora tiene a sus nuevos dirigentes trabajando y tocando puertas en la MLS o Brasil para recuperar algo de lo invertido.

Pero igual como les sucedió en diciembre pasado en el Régimen de Transferencias invernal de la Liga MX, no existe otro valiente o incauto club, o dirigente, que quiera cargar con un jugador que en los últimos cinco años ha salido de instituciones como América, Monterrey, Pachuca y Veracruz por problemas de actitud.

Además, se agrega a este detalle su alto salario que, de acuerdo con algunas fuentes consultadas en Chivas, oscila en los 1.7 millones de pesos mensuales, cantidad que también ha frenado cualquier interés en el futbol de Estados Unidos y del brasileño, donde se tenía la esperanza de colocarlo, pese a que también se ha buscado que paguen una parte de esa cantidad.

En agosto pasado, aún con José Manuel de la Torre como estratega de las Chivas, se tomó la determinación de separarlo del primer equipo y enviarlo a entrenar con la Tercera División, se argumentó que la medida respondía a la falta de compromiso del jugador en los objetivos grupales y por no cumplir con el reglamento interno del club.

Todos estos puntos negativos se tenían detectados por los encargados de fichar a los jugadores del Guadalajara hace año y medio; es más, como parte de los requerimientos para avanzar en las negociaciones entre Ángel Reyna y la institución se le pidió al jugador someterse a una serie de exámenes psicométricos y psicológicos, que no aplicó.

Los asesores del futbolista se negaron hacer esas pruebas al considerar que salían sobrando, y todo indicaba que darían un paso al costado para buscar cupo en otro club, pero este movimiento tenía como objetivo sacudirse a los asesores de Vergara Madrigal, a quien después buscaron con el supuesto argumento de agradecer el interés y despedirse de él.

Pero ya en las oficinas del dueño del equipo la estrategia fue otra, y trascendió que ahí, entre esas cuatro paredes, Ángel le lloró a Jorge para que le diera la oportunidad de continuar su carrera con el equipo más popular de la Liga MX, y el empresario conmovido cerró la operación, para después pedir a sus empleados que hiciera oficial en el Draft su fichaje.

Esta millonaria contratación (que costó un millón de dólares respecto al dinero en que fue negociado Marco Fabián al futbol de Alemania) solo jugó 46 minutos en el pasado Apertura 2015 y desde noviembre de 2014 no jugó un solo partido completo, además se ha convertido en un verdadero calvario para Chivas con las constantes negativas de los clubes a quienes lo han ofrecido y si no basta con preguntar por qué la directiva del Toluca echó abajo el interés que tenía el técnico José Saturnino Cardozo por llevarlo a sus filas en diciembre.


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