Desde el vestidor

Partidos “moleros” de 2 mdd cada uno

Partidos moleros o no, la selección nacional es uno de los representativos con más actividad en el mundo durante un año, ya sea con partidos oficiales o de preparación, pues se trata del mejor producto para comercializar de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) que preside Decio de María Serrano.

El equipo que está en manos del técnico colombiano Juan Carlos Osorio es capaz de arrojar ganancias importantes para el balompié del país, pues en este cuatrienio que inició en 2014 y finalizará en la Copa del Mundo de Rusia 2018, solo por concepto de juegos amistosos generaría cerca de 36 millones de dólares.

De acuerdo con algunas fuentes consultadas, la FMF y la empresa estadunidense Soccer United Marketing (SUM por sus siglas en inglés), habrían renovado los contratos con un incremento de hasta el 20 por ciento en comparación con el anterior, que concluyó hace año y medio, y el cual era de 30 millones.

Hasta ese entonces cada partido que disputó el equipo mexicano en Estados Unidos, y fue organizado por SUM, tenía un valor de 1.5 millones de billetes verdes, con el compromiso de que se disputarán 20 partidos en cuatro años, es decir de cuatro a cinco cada 12 meses.

Para este nuevo cuatrienio se mantienen las mismas condiciones con el contrato entre ambas partes, pero con un incremento del 20 por ciento en el pago a las autoridades del futbol mexicano, quienes ahora perciben dos millones de dólares por cada compromiso aproximadamente, molero o no.

Ese fue el dinero que generó a la FMF el partido de media semana ante el cuadro africano de Senegal, y aún le restan otros tres o cuatro compromisos al Tricolor en este 2016 de carácter amistoso.

Se estima que el 40 por ciento de esos ingresos se reparten en partes iguales entre los 18 clubes de la Liga MX, aporten o no jugadores, y si cerramos las cifras de cinco partidos por año, nos da un total de 10 millones de dólares, y a cada equipo le corresponden cerca de 560 mil dólares, es decir, aproximadamente 11 millones de pesos, que en este cuatrienio serían 44 millones.

La FMF destina el 25 por ciento de esos recursos para el trabajo y desarrollo de las otras selecciones menores, incluidas las femeniles y hasta la de Playa; y el 35 por ciento restante es para la operación del órgano rector del balompié nacional, para pagar sueldos y el mantenimiento del Centro de Alto Rendimiento y el antiguo Centro de Capacitación.

Los partidos firmados con SUM son sólo una parte importante de los ingresos que cada cuatro años produce la selección nacional mayor, pues a estos se agregan los acuerdos comerciales con patrocinadores y el pago por los derechos de transmisión, para cerrar el gran negocio que es el producto más rentable de la FMF.

El tema de los extranjeros y naturalizados

Lo sigue afinando el Comité de Desarrollo Deportivo de la Liga MX, que trabaja para encontrar el punto de equilibrio que (desde su perspectiva) ayude para instaurar las nuevas reglas a este fenómeno, mismo que ha crecido en los últimos años en nuestro futbol, con el exceso de jugadores no nacidos en el país, pero con pasaporte mexicano.

Entre las ideas puestas sobre la mesa destaca la posibilidad de regular este problema, limitando el número de extranjeros y naturalizados, pero sin reducir la contratación de estos elementos, pero sí con mayoría sobre la cancha de futbolistas nacidos en suelo mexicano o de padres mexicanos.

Los dirigentes del Comité de Desarrollo han pensado que se mantenga a cinco extranjeros y el número que considere cada club de naturalizados registrados, pero al momento de armar las alineaciones los técnicos sólo puedan utilizar tres extranjeros y dos con pasaporte mexicano o a la inversa, pero siempre con más mexicanos por nacimiento.

Ésta es una de la ideas que tienen hasta el momento, y que sería expuesta en mayo próximo ante la Asamblea de Dueños de la Liga para su aprobación.


twitter@Paco_Arredondo_