Desde el vestidor

La Disciplinaria se quedó con ganas

Dejar sin sanción al capitán de Pumas, Darío Verón, era un veredicto cantado, desde que surgieron las denuncias de sus supuestos insultos racistas en contra de los americanistas Michael Arroyo y Carlos Darwin Quintero, en el partido de vuelta de la semifinal del Torneo Apertura 2015.

Cerca de un mes se llevó la Comisión Disciplinaria para realizar una nueva investigación por estos hechos, donde casualmente, y de manera reiterada, vuelve aparecer involucrado el paraguayo por nacimiento y mexicano por interés, quien ha resultado ser todo un máster para salir bien librado de este tipo de acusaciones en su contra.

Los miembros de la comisión, que encabeza Eugenio Rivas, buscaron todos los elementos que pudieron para sancionar al jugador universitario, pero lo que tuvieron en sus manos, incluidas las declaraciones de los mismos afectados, el reporte del árbitro Jorge Isaac Rojas y del comisario del partido, no tuvieron el peso suficiente para aplicar una sanción.

Verón, una vez más, queda impune y sin que el Reglamento de Sanciones lo pueda enviar a su casa por al menos cinco partidos de suspensión; al interior de la Comisión se quedaron con las ganas de castigarlo, pues para varios de sus miembros, sí pudieron haber existido esas agresiones verbales, ya que se trata del mismo personaje señalado en varias ocasiones de cometer este tipo de insultos y quien atenta contra la dignidad de un hombre de raza negra.

Ahora, se conmina a los árbitros estar más pendientes en cada uno de los escenarios de la Liga MX, y así poder detectar a quién o quiénes (como Darío Verón) se esconden y se hacen las víctimas, cuando en el fondo saben que sí cometieron esas bajezas, pero por falta de un audio o video, seguirán.

El capitán universitario aparece en varias fotos que revisaron en la Comisión Disciplinaria haciendo gestos como si fuera un simio, pero tampoco se pudieron tomar como un argumento donde esté insultando a Arroyo o Darwin, pero esas placas o imágenes quedaran para la historia, como en la conciencia del paraguayo y su actitud antideportiva.

Ahora resulta que se tendrá que seguir como un niño al hombre como es Darío Verón, para que no se dedique a insultar de forma racista a sus compañeros de profesión; quizás, lo ideal sería que el mismo personaje realmente asumiera un actitud madura y de respeto. Futbolísticamente es un placer ver a este defensor paraguayo, pero su comportamiento nada valiente logra derrumbar lo plausible que suelen ser sus actuaciones como jugador sobre un terreno de juego.

En concreto, nos topamos con dos vertientes donde la cobardía es el eje central de la situación. Darío Verón no tuvo el valor de reconocer que se equivocó y la Comisión Disciplinaria de ir por encima de sus reglamentos para frenar esta ola de agresiones racistas.

RAMOS PALAZUELOS

Es el silbante mexicano con gafete FIFA que se perfila para luchar por estar en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Dentro de la Comisión de Árbitros, que preside Héctor González Iñárritu, se ha comenzado a proyectar la actividad de los colegiados nacionales en el plano internacional.

Y es aquí donde creen que César Arturo Ramos Palazuelos se estará encaminando para estar en el torneo de futbol olímpico, mientras que a Roberto García Orozco y Fernando Guerrero los podríamos ver en partidos de la eliminatoria mundialista para Rusia 2018, siempre y cuando se logre convencer a Concacaf que el mismo Fernando está capacitado para ese tipo de trabajos.

TRES EXTRANEROS

Por club en la Liga MX es la propuesta que trabaja el Comité de Desarrollo Deportivo de la Liga MX, mientras que también analiza todos los puntos necesarios para poder regular el tema filoso de los naturalizados, pues quieren evitar a toda costa tener encima de ellos a las autoridades del país, en caso de aprobar este candado para estos jugadores.


twitter@Paco_Arredondo_