Desde el vestidor

Disciplina, el antídoto para ‘El Piojo’


Para los arranques del técnico Miguel Herrera sí existe un antídoto y no es necesario comprarlo en una farmacia, simplemente es cuestión de que el siguiente director general de selecciones nacionales tenga una autoridad firme, sin llegar a los extremos, pero que ponga el equilibrio al momento de controlar al El Piojo.

Con los recientes comportamientos del estratega da la impresión de que pasa por encima de quien funge como su jefe, Héctor González Iñárritu, quien ya padeció la misma situación con José Manuel de la Torre Menchaca, a quien tampoco pudo controlar.

Vámonos unos años atrás, diciembre de 2011, cuando Miguel Herrera fue presentado como entrenador de las Águilas del América por el aún presidente deportivo del club, Ricardo Peláez, quien también comenzaba su andar como dirigente del cuadro de Coapa.

Las dudas sobre cómo podría funcionar esa pareja eran constantes, eran dos personajes con un temperamento de alta potencia, se pensaba que en cualquier momento todo podría explotar, pero al final las cosas resultaron positivas mientras trabajaron juntos y extendieron su fórmula para ayudar que el Tricolor llegara a Brasil 2014.

Pero no todo fue dulzura, porque cuando eran constantes las expulsiones de Miguel o sus polémicas con los árbitros, siempre estuvo Ricardo Peláez para –con mano firme– poner un alto al estrés del entrenador y  recordarle que estaba en uno de los clubes más importantes del futbol mexicano, y que siempre debía dirigir en la cancha y no en la tribuna.

Ser más consciente y calmado eran las palabras que más escuchaba de su presidente deportivo, con el paso del tiempo fueron menos las expulsiones y problemas en que se vio envuelto Miguel Herrera, logró mantener su buena imagen y apertura ante los medios de información.

En los últimos días he escuchado y leído que debería ser atendido por un psicólogo, por Dios, creo que si a esas vamos, muchos tendríamos que solicitar cita junto con El Piojo, esto no es tan complicado, ni tampoco mató a nadie, sólo se salió a defender de lo que sintió eran críticas desmedidas y en cierto punto tenía razón, aunque no fueron los modos.

Herrera tiene que entender que por su posición como entrenador de la selección nacional existen muchas situaciones por aguantar y ser más cauteloso; aquí es donde justamente debe tener a su lado un grupo de asesores de medios, o dejarse ayudar por los que ya tiene para que lo orienten sobre cómo reaccionar ante críticas y cuestionamientos.

También en este punto sería importante que un directivo con un peso importante y sin caer en pleitos lo vaya guiando, pero ante todo le haga ver que está sentado en el banquillo donde se debe llegar con un armazón y con mucha, pero mucha paciencia, sin parecer débil ni ser una presa fácil.

Si es verdad que se avecinan cambios en la Comisión de Selecciones con la salida de Héctor González Iñárritu y la posible llegada de Guillermo Cantú, quizá ahí podría toparse Miguel no sólo con un ex compañero, sino con un ex futbolista que ha hecho carrera directiva en clubes y en el Tricolor.

Cantú es un tipo de ideas firmes y quien suele planificar hasta el más mínimo detalle en sus proyectos, pero también como dirigente siempre busca ser conciliador, evitar caer en polémicas, el diálogo y el orden son parte de su éxito, y pareciera que es lo que en estos momentos se requiere en selecciones nacionales y en la cabeza del equipo mexicano.

twitter@Paco_Arredondo_