Desde el vestidor

Basta de excusas en Cruz Azul

¿Hasta dónde realmente debe estar o no preocupada la directiva de Cruz Azul con el paso irregular del club bajo el mando de Sergio Bueno?

Es una pregunta que surgió a mitad de semana después de escuchar las declaraciones del presidente de la institución, Guillermo Álvarez Cuevas, quien advirtió que nadie en el seno de los cementeros debe comenzar a sudar en frío o estrujarse los sentimientos, pese al andar del equipo en las seis primeras fechas del Apertura 2015.

Pareciera una posición cómoda, fría y nada halagüeña de parte de la cabeza de una institución ciertamente acostumbrada, en tiempos recientes a tener más sufrimientos que alegrías, y a la cual le sigue faltando tener una mano más dura y contundente, no sólo con los responsables del banquillo, sino con los mismos jugadores que viven entre algodones.

Desde hace unos años Álvarez Cuevas se ha caracterizado por ser un personaje más paternalista que un verdadero líder con los jugadores que supuestamente llegan para regresar ese brillo que se fue alejando de los campos de La Noria, como consecuencia de las decisiones contradictorias y las ligeras exigencias para sus futbolistas.

Este sábado se vivirá una edición más del llamado Clásico joven del balompié nacional, los azules reciben a las Águilas del América, que no los vence desde 2009 en el Estadio Azul, un dato que podría motivar a cualquiera, pero que debe dejar de ser un simple consuelo, ya que La Máquina requiere más que sólo ganar a esta clase de rivales.

La urgencia por demostrar que fueron decisiones acertadas las tomadas en junio pasado, al contratar a un técnico como Sergio Bueno Rodríguez y darle una sacudida al plantel con los refuerzos que llegaron, se ha convertido también en una pesada losa ante las exigencias de la golpeada afición celeste.

En las últimas semanas se ha agudizado la crisis del equipo con tres derrotas consecutivas, racha negativa que inició en su visita a Jaguares de Chiapas y se mantuvo al caer hace ocho días ante Gallos Blancos de Querétaro, pasando por la decepcionante actuación en su casa frente a Xolos de Tijuana, donde se encendieron las luces de alerta.

Han sido 15 días de presión por los resultados en la Liga MX y donde se ha comenzado a especular como es normal, en si Bueno Rodríguez debería ser cesado, y para muchos este sábado se podría marcar el destino del entrenador en caso de una derrota ante los americanistas, pero luego de las afirmaciones de la dirigencia, pase lo que pase, todo indica que no habría cambios.

Una postura cómoda por el ángulo que se le quiera analizar, y que ha sido la misma desde hace varios años, ya que los hombres de escritorio de Cruz Azul se acomodan evitando que los dardos inquisidores de las críticas los alcancen y que al final de todos sus experimentos el culpable sea quien dirige, pero desde la banca.

Un punto débil se podría trasladar a la forma que tienen de mimar a sus jugadores, y a la falta de una verdadera exigencia para aquellos que son los verdaderamente responsables de lo que suceda en el transcurso de un partido, y donde ellos son o deberían ser quienes resuelvan la problemática que atraviesan.

Cambios en caso de caer ante las Águilas difícilmente se podrían dar, aunque la afición se lance contra Sergio Bueno o contra quien esté en el banco, porque estas reacciones no son exclusivamente contra el actual estratega, son vivencias que ya experimentaron otros, quienes al final se marcharon sin poder cambiar los tristes resultados entregados. 

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