Contra las cuerdas

Se vale decir “no juego”

Miguel Ángel Cotto se llevó la nota al sorprender a todos cuando dejó vacante el título mundial a cuatro días de pelearle al Canelo Álvarez. Así, sin ningún problema y con toda la tranquilidad del mundo dijo: "ya no quiero ser campeón".

Para muchos la noticia cayó como bomba porque ¿quién en su sano juicio deja un campeonato mundial a la deriva?, pero Cotto -a sus 35 años y con el retiro en la mira- ve la situación muy diferente. El subir como campeón mundial ante Canelo le costaría poco más de un millón de dólares, de acuerdo con un convenio que habían hecho con el Consejo Mundial de Boxeo y Golovkin, dinero que prefirió ahorrar pues dice el futuro de su familia está primero. A los puristas del boxeo se les deshojó La Biblia, ningún campeón deja su cinturón así... aventado, lo tiene que defender hasta la muerte.

Pero es entendible el movimiento de Miguel Cotto, aunque no son justificables las formas. Las reglas son las reglas y Miguel aceptó jugarlas como estaban, situación que lo obligaba a pagar 800 mil dólares para que el kazajo Gennady Golovkin no reclamara su oportunidad y le diera chance de enfrentar al Canelo, pero viendo la cantidad de dinero, de última hora decidió crear sus propias condiciones dejando como saldo a un fanático engañando que esperaba verlo subir al ring como monarca.

Con este movimiento, el único que terminará ganando será Gennady Golovkin, quien podría convertirse en campeón de escritorio si gana Miguel Cotto o también obtendrá la oportunidad mundialista millonaria si Canelo sale con la mano en alto. Nadie sabe para quién trabaja, ¿a poco no?

@LaKiks