Contra las cuerdas

Pobre Manny

Todo tiene una fecha de caducidad y parece que la del filipino Manny Pacquiao ya está cerca, aunque parece que hará todo lo posible por demostrar lo contrario.

Aunque no lo parezca, en esa pelea del fin de semana en Australia perdieron todos: Manny Pacquiao, el título; Jeff Horn, la tranquilidad del anonimato y el boxeo por exponer ante una gran audiencia un fallo tan deplorable que en lugar de dejar un beneficio, perjudicó.

Después de la pelea me llamó mucho la atención las reacciones de jugadores profesionales de otros deportes hablando sobre la mala decisión contra Pacquiao y la crítica al deporte que incluyó palabras como "vergüenza" o "chiste".

¿En verdad los organismos no harán nada al respecto? Sé que en sus manos no está la solución total del conflicto, pues eso le corresponde a las necias comisiones de boxeo, pero estaría bien que aportaran su grano de arena para sancionar a esos jueces que andan agarrando de maña dar la espalda al ring y calificar peleas.

Para muestra, la petición que le hizo Pacquiao a la Organización Mundial de Boxeo, que terminó haciendo oídos sordos y aseguró que mejor esperará a la revancha. Así que cómodo... ¿entonces, por qué cobran una sanción por avalar un pleito si al final estarán de adorno?

Me duele escuchar a fanáticos ocasionales hablar de lo mal que está el boxeo y calificar al deporte con una facilidad sorprendente, sin tener todo el panorama... Pero qué le podemos hacer, ahora sí que la bolita está del otro lado de la cancha, y mientras los dirigentes no hagan mucho por cambiar, así seguirán las consecuencias.

Y créanme, pueden ser mucho peores, pues ya está a la vuelta de la esquina la Mayweather vs. McGregor, y algo me dice que esos fans de ocasión no se aguantarán las ganas de tirar su dura e inexperta crítica.

Eso sí, ¡aguas con Pacquiao!, que mientras quiera demostrar que aún está vigente, está en la delgada línea de que le puede ganar a cualquiera o cualquiera le puede ganar.

erikamontoyag@gmail.com • twitter@LaKiks