Contra las cuerdas

Ya no más... ‘hype’

¿Qué nos pasa a todos los que nos gusta el boxeo? ¿Por qué tendemos a poner en buenas posiciones a peleadores que ocupan más la lengua que los puños?

El caso más reciente y claro es el del cubano Guillermo Rigondeaux, a quien no le quito mérito de su carrera amateur, pero a ocho años en el profesionalismo ha hecho tan poco y aún así era considerado uno de los mejores libra por libra. De espanto.

Como fanáticos nos encanta que nos endulcen el oído con esas amenazas a sus rivales y promesas de ser el mejor peleador del mundo mundial y terminamos creyendo esos cuentos, engañarnos con la posibilidad de lo que podría llegar a hacer arriba del ring sin querer ver lo que realidad está pasando.

Que Rigo no le hiciera ni cosquillas a Lomachenko y de paso decidiera que como no iba a hacer nada más hablara de una lesión lo pone en el sitio que merece: un peleador de 37 años con un récord de 17-1 y que si bien ha ganado campeonatos mundiales los nombres en su foja son mediocres.

Pero para que vean que no me ensaño con el cubano... también hay otros ejemplos como Tyson Fury o Andre Ward, quienes por dos años no hicieron nada y de todas maneras formaban parte de la elite del boxeo. Tenemos que ser más exigentes con algunos peleadores, no puede ser que sigan pasando ese tipo de cosas.

Andre Ward estuvo técnicamente retirado del 2013 al 2015 y aun así yo lo vi en todas las listas que rankeaban a los mejores exponentes del boxeo y no en la última posición... ¡Dentro de los cinco primeros!

Y qué les puedo decir de Tyson Fury, dos años suspendido por positivo y ahora le dan un súper contrato de vuelta que incluye tres peleas entre las que destaca una ante Anthony Joshua. Pffff.

Yo, por eso, a partir de hoy, más hechos y menos hype.

PD. haremos una pequeña pausa navideña... Nos vemos en enero. Que la pasen increíble.

erikamontoyag@gmail.com • twitter@LaKiks