Contra las cuerdas

Que no sea cada cuatro años


¿Cuántos no nos indignamos con la historia de Misael cuando salió a pedir dinero? Estos casos ocurren seguido en el deporte mexicano, pero todos tenemos memoria selectiva y, aunque juramos que comeremos más almendras, todo se olvida. Este problema aqueja al deporte. Nos acordamos de los amateur cada cuatro años y apenas termina la ceremonia de clausura, ¡pum!, todo se nos olvida. Cada cuatro años nos indignamos con los dirigentes, sufrimos con los deportistas y al final busca de una medalla. Para pedir resultados no solo se deben cambiar a los dirigentes, también se requiere interés del fanático y más información que no solo tenga que ver con un balón y 22 jugadores, porque ellos cada que pueden nos dejan con sabor amargo. Así que la próxima vez que critiquemos tendremos que pensar qué tanto conocemos la historia de cada uno de esos deportistas y la situación que tuvieron que enfrentar.

Nos leemos en el próximo round (que no será en cuatro años).

erikamontoyag@gmail.com