Contra las cuerdas

Fanáticos de calidad

Para exigir boxeo de calidad hay que aprender a apreciarlo, y no ser de los aficionados que insisten en que una pelea solo es buena si es una carnicería, donde se lanzan golpes por todos lados, menospreciando la defensa.

En 1977, Muhammad Ali dejó a más de uno boquiabierto porque en 11 segundos y usando solo la cintura, dejó en el aire 21 golpes de un frustrado Michael Dokes, dando la muestra de que sí se puede.

Guardando las proporciones, el campeón Terence Crawford tuvo una muy buena victoria el fin de semana y fue bautizado con la etiqueta de "aburrido" por no noquear a Viktor Postol, ¿en serio?

¿Cómo se puede calificar con tanta ligereza sin tomar en cuenta los estilos? ¿La forma en la que se corta el ring y el manejo de distancias, están de adorno? ¿La defensa también?

No digo que Crawford sea el peleador que los fanáticos buscan, porque se quedó con mucha gasolina en el tanque, pero el boxeo no únicamente son los nocauts que nos hacen saltar de la silla y que se agradecen, una buena exhibición debe ser completa, mostrar de todo: defensa-ataque-punch, si no, ¿para qué tomar el riesgo?

Hay que educar el ojo, saber apreciar una buen combate; el sábado anterior y mañana resultan buenos ejemplos de lo que les propongo; por un lado, Crawford y su dominio a Viktor Postol, con base en estrategia y técnica, y del otro con Leo Santa Cruz y Carl Frampton, que cuentan con estilos más entrones.

No siempre un nocaut es sinónimo de una gran pelea, algunas veces es el bálsamo que acaba con la tortura, pero también hay que disfrutar las peleas que se van a 12 rounds y que dan oportunidad de desplegar todo el arsenal.

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