Contra las cuerdas

Una triste y cíclica historia

¿Cuánto vale un ojo? Es una pregunta que muchos boxeadores deberían hacerse. Lo que pasó con Israel Vázquez no es la primera vez que sucede en el boxeo y por desgracia no será la última.

En la semana leía, con mucha tristeza, lo que está viviendo el ex campeón mexicano Israel Vázquez, que a su retiro nos dejó grandes peleas, pero con un costo –a mi parecer– muy alto: uno de sus ojos.

El capitalino de 38 años enfrentó en cuatro ocasiones a Rafael Márquez y de sendas carnicerías no solo recibió las bolsas más altas de su carrera, también dejó como saldo una lesión que mal atendida lo llevó a donde está: a las puertas de perder un ojo.

La frase “no me arrepiento”, me enoja, pues siento que realmente es no cierto. Y me enfurece aún más sabiendo que pudo haber sido evitada y que por las ganas de ignorar lo que no conviene se está dispuesto a pagar un precio muy alto.

Por ahí en activo hay dos o tres peleadores mexicanos que deberían preguntarse si vale pena ponerse tanto en riesgo. Los tres ya tienen cirugías y batallan por encontrar un lugar en dónde pelear… ¿En serio un ojo vale un millón de dólares, o en dos de estos casos hasta menos? ¡Aguas! Que una cartera llena no puede pagar un ojo nuevo a menos que sea de vidrio.

erikamontoyag@gmail.com

twitter@LaKiks