Contra las cuerdas

¿Cuántos más?

¿A poco no dan unas ganas brutales de pedirle prestado uno de sus mejores ganchos a Julio César Chávez cuando ven una decisión tan mala como la de Kovalev vs. Ward o peor, como la de Darleys Pérez y Maurice Hooker? A mí, sí. Para ser sincera, ya perdí la cuenta de las polémicas decisiones que me han tocado ver en Las Vegas y ya me cansé de tener que lidiar con la indignación post pelea al enterarme que los jueces solo reciben "un manazo" por el mal trabajo. ¿Cómo no perder el interés en un deporte que no combate su principal problema? No puedo culpar al fanático de irse. Este fin de semana volverá la temida Adalaide Byrd, esposa de un legendario juez que goza de ver las peleas de espaldas al ring y a pesar de 19 años desde su primer combate no ha mejorado su "ojo clínico", llegando al nivel de repartir tarjetas desastrosas, no solo en boxeo, también en artes marciales mixtas, sin que la Comisión de Nevada haga más que llamadas de atención y tal vez una que otra suspensión. ¿Así cómo no sacar al fiero boxeador que tenemos dentro? Ojalá y los malos jueces tuvieran la decencia que tuvo la señora C.J. Ross, que por vergüenza, y una avalancha de críticas, tuvo a bien retirarse luego de ese empate que le dio a Canelo en su pelea con Mayweather. ¿Hasta cuándo y después de cuántos robos seguirán las comisiones de brazos cruzados? Yo mientras seguiré "afilando" mi gancho al hígado.

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